La feria llegará a su sexta edición el sábado 22 de agosto, pero sus organizadores ya proyectan una etapa que exceda la degustación. Gustavo Flores Bazán y Rodrigo Serna buscan potenciar el vínculo entre vino, gastronomía, alojamiento y enoturismo para convertir al encuentro en otro motivo para visitar Villa Carlos Paz.
Carlos Paz Descorcha llegará este año a su sexta edición con una propuesta que ya no busca limitarse a reunir bodegas y etiquetas durante una jornada de degustación. El desafío de sus organizadores es avanzar hacia una experiencia más amplia, en la que el vino funcione como punto de encuentro con la gastronomía, el turismo, el conocimiento y quienes están detrás de cada proyecto.
La iniciativa es organizada por el periodista especializado en vinos Gustavo Flores Bazán, director de El Descorche Diario, junto al empresario Rodrigo Serna, propietario del Hotel El Cid. Ambos impulsaron el encuentro desde sus primeras ediciones y fueron ampliando una propuesta que nació cuando este tipo de ferias todavía tenía escasa presencia en Villa Carlos Paz.
La sexta edición se realizará el sábado 22 de agosto en el Hotel El Cid, aunque la programación comenzará una noche antes con una cena maridaje encabezada por el enólogo Roberto González. Más que actividades aisladas, esos formatos empiezan a mostrar hacia dónde pretenden llevar el encuentro sus organizadores.
Serna explicó en una entrevista con VillaNos Radio que esa evolución está relacionada con un cambio más amplio en la forma de pensar el turismo.
“Si no entendemos que el turismo, el enoturismo, el contacto con el vino tiene que ver con la experiencia, no estaríamos entendiendo para dónde va el turismo”, sostuvo.
“En el mundo hoy prácticamente los lugares se eligen por las experiencias que cada uno pueda vivir en ellos”, agregó.
La apuesta supone un cambio de escala: que Carlos Paz Descorcha mantenga al vino como protagonista, pero pueda generar alrededor suyo razones para viajar, alojarse, conocer, aprender y permanecer más tiempo en Villa Carlos Paz.
De una apuesta novedosa a una feria consolidada
Serna recordó que Carlos Paz Descorcha surgió a partir de una iniciativa compartida con Flores Bazán, en un momento en el que este tipo de encuentros todavía tenía poco desarrollo en la ciudad.
“Fue un desafío muy grande en aquel entonces porque no se hacía mucho de este tipo de ferias acá en Villa Carlos Paz”, señaló.
Desde aquella primera experiencia, ambos fueron sosteniendo una propuesta que combinó el conocimiento específico del mundo vitivinícola aportado por Flores Bazán con la posibilidad de desarrollar el encuentro en uno de los principales destinos turísticos de Córdoba.

Seis ediciones después, la feria logró incorporar nuevas bodegas, proyectos de autor, productores y actividades relacionadas con la gastronomía y el enoturismo. La quinta edición, con entradas agotadas y más de 25 bodegas participantes, marcó un punto importante dentro de ese proceso.
El crecimiento también mostró, según la mirada de sus organizadores, que existe un público interesado en acercarse al vino desde un lugar que va más allá del consumo de una etiqueta conocida: conocer historias, regiones, formas de elaboración y a las personas que participan directamente de cada proyecto.
Los vinos de autor, uno de los diferenciales
Dentro de esa búsqueda, Serna destacó especialmente la presencia de proyectos boutique y vinos de autor.
“No solamente conoce las tendencias de las grandes bodegas, sino que tiene la posibilidad de probar vinos de autor que no tendría otra posibilidad”, explicó.
La convivencia entre bodegas de trayectoria y emprendimientos de menor escala se convirtió así en uno de los rasgos distintivos de Carlos Paz Descorcha.

En muchos casos son los propios productores o responsables de los proyectos quienes llegan a Villa Carlos Paz para presentar sus etiquetas, explicar cómo trabajan y conversar directamente con quienes participan de la degustación.
El diferencial no pasa entonces solamente por aquello que llega a la copa, sino también por la posibilidad de conocer qué hay detrás de esos vinos y acceder a producciones que tienen una presencia mucho menor en los circuitos comerciales tradicionales.
La sexta edición volverá a sostener esa combinación como parte de la identidad construida por la feria.
Una experiencia más íntima antes de la jornada principal
La intención de ampliar el universo de Carlos Paz Descorcha tendrá este año una expresión concreta antes de la apertura de la feria.
El viernes 21 de agosto se realizará una cena maridaje de cupo reducido junto al enólogo Roberto González, quien presentará distintas etiquetas de Nieto Senetiner.
El formato buscará combinar gastronomía, degustación y conversación sobre el vino en un contexto diferente al recorrido abierto que tendrá lugar al día siguiente.
“La idea nuestra también es que la gente escuche a estos tipos que saben un montón, que tienen 30 años en la industria”, explicó Serna.
La propuesta pone el acento precisamente en esa cercanía. Cada vino podrá ser acompañado no solamente por una preparación gastronómica, sino también por el relato y el conocimiento de quien lleva décadas trabajando dentro de la actividad.
La cena funciona, de ese modo, como una primera aproximación a los formatos más específicos que Flores Bazán y Serna pretenden seguir desarrollando en las próximas ediciones.
Cuando el vino se transforma en motivo para viajar
El paso siguiente es que esas experiencias puedan generar movimiento turístico propio.
La idea planteada por Serna es que un visitante llegue a Villa Carlos Paz motivado por Carlos Paz Descorcha, se aloje en la ciudad, participe de actividades gastronómicas y pueda complementar la propuesta con otras experiencias durante su estadía.
Desde esa perspectiva, el vino deja de ser solamente el producto alrededor del cual se organiza una feria y pasa a convertirse en el punto de partida de una propuesta turística más amplia.
Para Serna, esa transformación acompaña una tendencia en la que los destinos son elegidos cada vez más por aquello que permiten hacer, aprender y experimentar.
Carlos Paz Descorcha busca insertarse progresivamente dentro de esa lógica: no únicamente convocar público durante unas horas, sino empezar a generar una experiencia capaz de justificar el viaje.
Córdoba y un mapa vitivinícola que se expande
La proyección turística del encuentro encuentra además un punto de apoyo en el desarrollo de la producción vitivinícola cordobesa.
Durante la entrevista, Serna mencionó a Colonia Caroya, Traslasierra y Calamuchita entre las regiones que vienen desarrollando y consolidando proyectos relacionados con el vino dentro de la provincia.
“Esto de que venga la gente por un motivo más, como es el vino, es un atractivo más que le brinda Córdoba”, sostuvo.
La presencia de proyectos cordobeses dentro de Carlos Paz Descorcha refuerza esa dimensión y permite vincular la feria con un mapa vitivinícola provincial que busca construir identidad y circuitos propios.
El vino cordobés deja así de aparecer solamente como un complemento frente a las regiones productoras tradicionales y comienza a formar parte de propuestas asociadas al territorio, sus productores y las experiencias que pueden desarrollarse alrededor de ellos.
En esa misma dirección se inscribe la incorporación de iniciativas relacionadas con Caminos del Vino y el enoturismo.
De asistir a la feria a quedarse en Villa Carlos Paz
La dimensión turística tiene además una consecuencia concreta: la posibilidad de transformar la participación en Carlos Paz Descorcha en una estadía.
Serna explicó que desde el Hotel El Cid se ofrecen alternativas para quienes llegan desde otras localidades y prefieren alojarse después de las degustaciones.
La opción está vinculada con una concepción de consumo responsable, pero también con una idea central para el futuro del encuentro: extender la experiencia más allá de las horas específicas de la feria.
Quien viaja para participar de Carlos Paz Descorcha puede convertir esa salida en una escapada, permanecer en Villa Carlos Paz y sumar otras actividades.
Ese es uno de los cambios que Flores Bazán y Serna comienzan a proyectar: pasar de convocar asistentes a generar también visitantes.
El próximo salto: una propuesta de dos días
La edición de este año ya ensayará una ampliación, con la cena del viernes y la feria principal del sábado. Pero la proyección para 2027 es todavía más ambiciosa.
“Le estamos dando una vuelta de tuerca al evento para que el año que viene sean dos días”, anticipó Serna.
La intención no pasa simplemente por agregar horas a la programación, sino por profundizar los distintos formatos vinculados con el vino, la gastronomía y el turismo y avanzar hacia una propuesta capaz de generar una estadía específica alrededor del evento.
Después de seis ediciones, Carlos Paz Descorcha busca así ingresar en una nueva etapa sin perder la esencia que permitió su consolidación: el encuentro directo entre bodegas, productores y público.
La feria del sábado 22 seguirá siendo el corazón de la propuesta. Pero la construcción que impulsan Gustavo Flores Bazán y Rodrigo Serna ya comienza a mirar más allá de una jornada de degustación.
El objetivo es que el vino pueda convertirse en otro motivo para elegir Villa Carlos Paz y que Carlos Paz Descorcha avance, progresivamente, de una feria consolidada hacia una experiencia turística con identidad propia.



































