Se trata de Soledad Andreani, expareja de Claudio Barrelier y propietaria del Ford Ka negro que, según la investigación, habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente. Quedó imputada por encubrimiento agravado.
La causa por el femicidio de Agostina Vega sumó una nueva detención en Córdoba. Este lunes fue arrestada Soledad Andreani, expareja de Claudio Gabriel Barrelier y dueña del Ford Ka negro que aparece como una pieza clave en la reconstrucción de los movimientos posteriores al crimen.
Andreani quedó imputada por encubrimiento agravado y se convirtió en la tercera persona detenida en el expediente. Antes habían sido arrestados Barrelier, principal acusado por el femicidio de la adolescente de 14 años, y Osvaldo Fasseta, también señalado por presunto encubrimiento.
La mujer era investigada por su vínculo con el vehículo que, de acuerdo con la hipótesis judicial, habría sido utilizado para trasladar y descartar el cuerpo de Agostina en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde finalmente fue hallada sin vida tras una semana de búsqueda.
Andreani había declarado públicamente que le prestó el auto a Barrelier el lunes 25 de mayo, feriado posterior a la desaparición de la adolescente. Según su versión, no le resultó extraño porque el acusado solía utilizar el vehículo durante el vínculo que habían mantenido. También afirmó que desconocía lo ocurrido y que se sentía engañada por el principal imputado.
Sin embargo, la situación judicial de la mujer se agravó en las últimas horas. Los investigadores buscan determinar qué sabía sobre los movimientos de Barrelier, en qué momento tomó conocimiento de los hechos y si tuvo algún grado de participación en las maniobras posteriores al femicidio.
La causa permanece bajo secreto de sumario, una medida dispuesta por la Fiscalía por el plazo de 10 días a partir del 3 de junio, en el marco de nuevas medidas de investigación. También fue acumulado al expediente el antecedente de 2025 contra Barrelier por privación ilegítima de la libertad, otro punto que quedó bajo análisis por el recorrido judicial previo del acusado.
El rol de Fasseta y las nuevas pericias
La detención de Soledad Andreani se suma a la de Osvaldo Fasseta, quien vivía en la misma casa de barrio Cofico donde residía Barrelier y donde los investigadores creen que ocurrió el crimen. Fasseta fue detenido la semana pasada y también quedó imputado por encubrimiento agravado.
Uno de los puntos que analiza la Justicia es si el segundo detenido aportó información falsa o desvió la búsqueda durante los primeros días. Familiares de Agostina y sus representantes legales cuestionaron su conducta y pidieron que se profundice su eventual responsabilidad.
En paralelo, el abogado de la familia materna, Carlos Nayi, señaló que se detectó material genético debajo de las uñas de Agostina. Según planteó, ese dato podría corresponder a una reacción defensiva de la adolescente y será clave para establecer si hubo una o más personas involucradas en el ataque.
La investigación intenta reconstruir con precisión qué ocurrió desde la noche en que Agostina ingresó a la vivienda de Barrelier hasta el hallazgo de sus restos en Ampliación Ferreyra. En esa línea, los investigadores trabajan sobre registros de cámaras, llamadas, movimientos del vehículo, pericias genéticas y declaraciones incorporadas al expediente.
Con la nueva detención, la causa entra en una etapa más amplia: ya no solo se concentra en la autoría material del femicidio, sino también en las posibles maniobras de encubrimiento, los movimientos posteriores al crimen y las personas que pudieron haber tenido conocimiento de lo ocurrido.
Mientras tanto, la familia de Agostina continúa reclamando justicia y respuestas sobre las fallas que rodearon la búsqueda inicial. El caso sigue bajo fuerte conmoción pública y con una creciente presión social e institucional para esclarecer todas las responsabilidades.




































