Foto: Carlos Paz Vivo.

La Cámara Cuarta del Crimen concretó el pasado jueves 7 de abril la audiencia final en el marco del juicio por la muerte de Agustín Briolini.

Cabe recordar que el joven músico falleció electrocutado el 23 de noviembre de 2014 cuando realizaba en el Teatro del Sol de Villa Carlos Paz la prueba de sonido para la presentación del primer disco de la banda Krebs que integraba junto a Gustavo Escobar y Diego Regalí. Agustín cayó fulminado por una descarga eléctrica que lo alcanzó a través del micrófono y murió casi en el acto.

Respondiendo al pedido del fiscal Raúl Gualda, el juez Luis Nazzis declaró culpable del delito ‘homicidio culposo’ al propietario del teatro, Pablo Cava, y lo sentenció a una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, es decir, no de cumplimiento efectivo. Además, lo inhabilitó por cinco años para desempeñar actividades comerciales.

Resolvió, asimismo, absolver a los dos sonidistas, José Pascual Escalante y Federico Julián Murúa, que también habían llegado al juicio imputados por el mismo delito.

‘Estamos absolutamente conformes. Más allá de que sabemos que a Agustín no lo vamos a tener nunca más, creemos que es una condena ejemplar para que esto no pase nunca más, que es por lo que también se luchó por parte de la familia Briolini’, reflexionó la abogada de la familia Briolini, Gisella Romina Rojas Ippoliti.

Por su parte, el abogado defensor de Cava, Milton Parola, se mostró en total desacuerdo con la decisión del juez y adelantó que la intención es apelar el fallo.

‘No fue partícipe en el grado en que se lo imputó, ya que el accidente no dependió de él’, dijo. Y planteo que, ‘priorizaron condenar al poderoso’.

La familia del joven, en tanto, consideró que la condena ‘ha hecho justicia, aunque lamentablemente demoró mucho’.

‘Lo que pensábamos en un principio se demostró en el juicio. El único responsable de esta tragedia es el dueño del teatro por no tener las instalaciones como corresponde’, afirmó Néstor Briolini, papá del joven. Y remarcó: ‘Si el teatro hubiera estado en condiciones Agustín no se moría’.

¿Y los controles?

Uno de los temas que surgió durante el debate en el juicio fue el mecanismo de habilitación y controles por parte de la municipalidad de Villa Carlos Paz.

Quedó claro que tal como está redactada la ordenanza, todo queda librado a la voluntad de los propietarios de informar si se realizan cambios para que haya una nueva inspección, toda vez que sólo está estipulado un control previo a la habilitación.

En este sentido, el juez recomendó a los funcionarios una actualización de la normativa para que sea obligatoria realizar al menos una inspección por año, independientemente de si se denunció o no alguna modificación.

Se cierra de esta manera un doloroso proceso que llevó más de siete años, aunque habrá que esperar si finalmente se concreta la apelación, o la sentencia queda firme.


‘Priorizaron condenar al poderoso’

El abogado defensor de Cava, Milton Parola, se mostró en total desacuerdo con la decisión del juez Luis Nazzis y adelantó que la intención es apelar el fallo.

‘Priorizaron condenar al poderoso. Cuando pidieron la absolución de los otros dos imputados dejaron solo a mi cliente. Si esto no hubiera sucedido estoy seguro de que mi cliente habría sido absuelto’, dijo a La Voz del Interior.

El abogado insistió con que el empresario teatral ‘no fue partícipe en el grado en que se lo imputó, ya que el accidente no dependió de él’.

‘El teatro estaba habilitado con toda su parte eléctrica instalada correctamente’, subrayó, y planteó que la instalación no cuenta con disyuntores domésticos, porque ese tipo elementos son parte del equipamiento que proveen los contratistas de sonido e iluminación en cada evento.

‘El teatro jamás provee estos equipos, y quienes los proporcionaron en esta oportunidad tenían aparatos en muy malas condiciones’, indicó.

Confirmó, en este sentido, que pidieron ‘que se remitan los antecedentes del caso al fiscal de turno, para que se investiguen otros partícipes que no fueron convocados en la investigación, como el contratista que proveyó los equipos, o los inspectores del municipio’.

‘Si el teatro estaba habilitado y no estaba en condiciones, entonces deberían responder quienes lo habilitaron’, afirmó.


‘Si el teatro hubiera estado en condiciones Agustín no se moría’

‘Si el teatro hubiera estado en condiciones Agustín no se moría’. Así de cruda es la evaluación de la familia Briolini tras el juicio por la muerte del joven músico que finalizó con la condena al dueño del teatro del Sol, Pablo Cava, por ‘homicidio culposo’ y la absolución de los dos sonidistas imputados.

‘Ha sido un proceso bastante lerdo. Estuvimos siete años luchándola y por fin hemos llegado a una resolución.

Estamos conformes pero angustiados por lo hemos pasado’, dijo a La Jornada Néstor Briolini, papá de Agustín.

Rescató que, ‘se le dio una pena al dueño del teatro como único responsable de toda esta tragedia, y quedó demostrado que las instalaciones del teatro no estaban en condiciones. Los sonidistas habrán tenido su error, pero quedaron absueltos. Se demostró que no tenían la culpa’.

‘Lo que pensábamos en un principio se demostró en el juicio. El único responsable de esta tragedia es el dueño del teatro por no tener las instalaciones como corresponde’, insistió.

Consultado sobre la decisión de apelar el fallo que anticipó el abogado defensor, Néstor consideró que, ‘solo es seguir alargando algo que no tiene vuelta atrás’.

‘Está demostrado que el teatro no estaba en condiciones.

La jabalina (a tierra) no estaba conectada y no tenía los disyuntores necesarios para proteger la vida humana.

Eso no lo podés cambiar. Podrán estar diez años más pero siempre va a ser la misma resolución’, opinó. Y remarcó: ‘Todos los peritos han dicho lo mismo: si el teatro hubiera estado en condiciones Agustín no se moría’.

‘Creemos que se ha hecho justicia, aunque lamentablemente demoró mucho.

Creo que la justicia no es lerda, la hacen lerda’, dijo y apuntó, aunque sin nombrarlo, contra el fiscal Ricardo Mazzuchi quien tuvo a su cargo la instrucción de la causa: ‘En la etapa de instrucción en Villa Carlos Paz se tomaron casi cinco años, y el expediente hasta el mismo fiscal de la cámara dijo que estaba mal armado y que no se había investigado lo suficiente.

No se hicieron bien las cosas.

Si se hubieran hecho en tiempo y forma no hubiéramos tenido que esperar siete años para tener una resolución y el juicio hubiera sido mucho más rápido, porque hubo que llamar testigos nuevos y citar a la gente de la municipalidad para que dé explicaciones sobre por qué estaba habilitado el teatro. Eso en ningún momento en la etapa de instrucción se investigó’.

Recordó, asimismo, que la causa ‘estuvo a punto de prescribir cuando los únicos imputados eran los sonidistas. Gracias a Dios que nosotros empezamos a movernos con la abogada y logramos que se impute al dueño del teatro, que en definitiva fue el único responsable’.

Por otra parte, confirmó que de manera paralela a la causa penal se realizó una acción civil contra Cava en la que se reclama una indemnización.

‘Esperamos que una vez resuelta la parte penal el juez de lo civil también nos dé una resolución’, acotó.

Nota correspondiente a la edición n° 576 del periódico La Jornada, del 27 de abril de 2022.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here