Durante la siesta del 17 de julio de 2003, el anfibio ‘El Cisne’ encaró uno de sus habituales paseos turísticos en Villa Carlos Paz.

Con 15 pasajeros y dos tripulantes, la embarcación utilizada originalmente en la segunda guerra mundial, salió desde el centro de la ciudad, transitó hasta el barrio Costa Azul y se internó en las aguas del lago San Roque.

Había mucho viento y hacía frio.

A poco de iniciado el paseo por el embalse, a la altura del Club Náutico Córdoba, la embarcación, que carecía de permisos y habilitaciones para navegar, no soportó la embestida de las olas y se hundió.

A los pocos minutos llegó al lugar el catamarán Realicó logrando rescatar a la mayoría de los náufragos, pero cuatro turistas murieron ahogados: Eduardo Pellegrini (63), José Scandell (76), su esposa Margarita Germino (72) y la hija de ambos, Amelia.

Fue la peor tragedia ocurrida en el lago San Roque, y el fin de los anfibios como atractivo turístico.

A 18 años de este hecho, el 10 de agosto pasado el juez Civil y Comercial de 27ª Nominación Francisco Martín Flores, condenó a la provincia a pagar casi 400 mil pesos a uno de los sobrevivientes.

La demanda civil se había iniciado en 2012, cuando finalizó la acción penal.

Cabe recordar que Cristian Kochmann y Carlos Cáceres, el dueño y el timonel del anfibio, estuvieron detenidos varios meses con prisión preventiva, acusados de homicidio simple con dolo eventual. En noviembre de 2010 fueron favorecidos con la probation y realizaron trabajos voluntarios en lugar de una condena de prisión.

Se determinó que los responsables de la nave incumplieron numerosas medidas de seguridad. Además de tener licencia vencida, el anfibio ingresó al lago con el espejo sumamente encrespado, con vientos de 40 kilómetros por hora que complicaban su flotación. Con 25 kilómetros, se prohíbe la navegación a vela. El anfibio era a motor, pero no tenía quilla.

‘Es un monto irrisorio’

La demanda civil sobre la que hay sentencia fue iniciada por el sobreviviente Gustavo Javier Stul, patrocinado por los abogados Pablo Jalil Rostagno y José Rocha.

La acción se interpuso contra la provincia, el propietario y los dos tripulantes del anfibio, José Gabriel Ferreira, Carlos Raúl Iván Cáceres y Christian Tomás Kochmann, aunque estos últimos fueron declarados insolventes.

En la sentencia el juez Flores accedió a la demanda parcialmente, otorgando algunos ítems reclamados y negando otros. Esos conceptos, a valores históricos, son daño emergente, 3.840 pesos (96 sesiones de psicología a 40 pesos cada una); daño moral, 15 mil pesos; el lucro cesante, rechazado; por lucro cesante pasado, el juez sólo reconoció unos 900 pesos por dos años de salario a un chofer para que le maneje el taxi.

Esos valores, con intereses y actualizaciones de 18 años, hoy suman poco más de 393 mil pesos.

‘Es un monto irrisorio’, afirmó Rostagno y adelantó que apelarán la decisión.

El mismo juzgado trata otras dos demandas presentadas también por sobrevivientes, aunque en estos casos aún no hay sentencia.

Nota correspondiente a la edición n° 569 del periódico La Jornada, del 29 de septiembre de 2021.

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