Un verdadero escándalo estalló en el seno de la ‘Gestión Comunitaria’ relacionado con el ofrecimiento de puestos de trabajo en la municipalidad de Villa Carlos Paz, pagados por el gobierno nacional.

La cuestión tomó estado público cuando el concejal Daniel Ribetti expuso en el perfil de Facebook de Carlos Paz Despierta, el viernes 16 de julio, la supuesta estafa a partir del relato de algunos damnificados.

Según se indicó, una persona que se presentó ante el municipio como integrante del ministerio del Interior de la nación, y con el aval de los funcionarios locales, contrató a unas 18 personas que comenzaron a trabajar (las primeras a fines de enero y las últimas en mayo) principalmente en dependencias de la secretaría de Turismo, Deportes y Cultura.

El tema es que nunca cobraron el sueldo prometido y comenzaron los reclamos. Y los problemas.

‘La estafa se consumó en el despacho del secretario de Turismo ante la presencia de trabajadores del área. Según una de las damnificadas, había muchas cosas extrañas en la propuesta, pero no llegaron a desconfiar abiertamente por que todo había pasado dentro de una repartición municipal con la anuencia de los trabajadores allí presentes, cosa que le otorgaba credibilidad al relato de la persona que los habría terminado engañando’, expresó Ribetti. Y arremetió: ‘Espero que el regalo de cumpleaños más sentido para esta ciudad golpeada por la pandemia sea la transparencia, y que el gobierno municipal actúe penalmente contra los articuladores de esta estafa y que expliquen a la sociedad de Carlos Paz cómo es posible que con un costoso cuerpo de asesores legales y más diez años en el gobierno ininterrumpidos en el gobierno los funcionarios cometan este tipo de errores jugando con la necesidad laboral de los vecinos y luego buscando encubrir los mismos ofreciendo becas a cambio de silencio’.

Cuando el tema se instaló a partir de que algunos pocos medios (entre ellos La Jornada Web) se hicieron eco de la compleja situación, la respuesta del municipio fue informar (el domingo 18 por la noche) que se había presentado una denuncia penal en la fiscalía de Instrucción de Segundo Turno ‘contra una persona -que invocando ser “Secretario Administrativo del Ministerio del Interior y Obras Públicas de la Nación”- ofrecía puestos de trabajo mediante documentación falsa previo pago de supuestos gastos administrativos y costos relacionados’.

La denuncia fue radicada, de acuerdo al parte oficial, ‘una vez que desde el Ministerio del Interior de la Nación informaron a la Secretaría de Turismo, Deportes y Cultura del Municipio que la situación planteada guarda relación con un pedido de investigación penal solicitada por esa cartera ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nro. 7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires’.

Siguiendo con la cronología, el miércoles 21 Ribetti y Carlos Augusto Agüero (uno de los damnificados) realizaron una presentación ante la fiscalía de Tercer Turno para que se inicie una investigación y se deslinden responsabilidades.

‘Lo que ha sucedido es de extraordinaria gravedad.

Y todo se da en el ámbito físico de una secretaría de un funcionario de primera línea de la municipalidad, y ante la presencia de trabajadores de esa secretaría.

Mucha gente estaba al tanto de esto y por conveniencia pasaron todo por muy arribita, no analizaron el caso y las consecuencias son estas posibles estafas con tantos damnificados en Villa Carlos Paz’, afirmó el edil.

Agüero, por su parte, se mostró aliviado una vez que pudo realizar la presentación judicial.

‘Me siento un poco libre, por lo menos logré algo que me venía frustrando hace mucho tiempo que era presentarme para pedir una investigación’, dijo.

Indicó que lo sucedido ‘sicológicamente me destruyó. Son cosas que no entendés. Y también me siento mal por haber trabajado tantos meses sin que me hayan pagado, acumulando deudas’.

Aclaró que, si bien desde hace mucho suele trabajar como payaso en la peatonal, ‘por el momento no lo voy a hacer’.

‘Voy a mantenerme al margen hasta que pueda aclarar las cosas. He tenido amenazas y no me siento cuidado. Hoy, para cuidar a mi familia, prefiero hacer un paso al costado un tiempo, y más adelante retomaré si los funcionarios me lo permiten’, expresó.

En medio de este revuelo, Joel Escalante, la persona acusada por el municipio de consumar la estafa, ofreció distintas entrevistas y dejó claro que, de ninguna manera, los funcionarios municipales desconocían la situación. Y que todo se realizó con el acuerdo de las autoridades locales (ver aparte).

A pesar de la gravedad de lo sucedido, ningún funcionario municipal salió a dar declaraciones sobre el tema y la estrategia fue intentar acallar el escándalo.

Sin embargo, está claro que al margen de eventuales imputaciones de tipo penal que podría determinar la justicia, se impone la necesidad de ofrecer a la ciudadanía explicaciones contundentes sobre cómo pudo ocurrir todo esto durante tanto tiempo, y quiénes son los responsables políticos y administrativos de semejante descalabro.

El habitual y atronador silencio del intendente Daniel Gómez Gesteira, también en este tema, no es suficiente. Debe dar explicaciones.

El testimonio de Carlos Augusto Agüero

‘El verano pasado estaba trabajando en el mismo lugar donde trabajé toda mi vida y conocí a una chica que estaba trabajando en la casilla de Turismo, para la municipalidad, en el mismo programa en el que entré yo, quién me contacta con una persona que me dice que tengo que dirigir una carta al ministerio del Interior de dónde supuestamente nace el programa nacional. A partir de ahí me empiezan a pedir información, currículum, estudios, títulos, información personal para poder acceder al programa. Al tiempo me responden que estoy aceptado. Cuatro días después me llama este chico que supuestamente es secretario del ministerio del Interior y me pide que hay que depositar 2800 pesos para un supuesto sellado de contrato que resulta siendo un nombramiento. Ahí me empieza a sonar mal, dudaba porque era muy raro que te pidan plata pero me quedo tranquilo cuando me llaman del municipio para confirmarme que comenzaba a trabajar y tenía que presentarme a recibir el supuesto contrato en las oficinas de Turismo’, relató Carlos Augusto Agüero a Carlos Paz Profunda.

Fue asignado al área de Cultura donde trabajó bajo las órdenes del director Daniel Grana.

‘Nos daban planillas que firmábamos en el salón Rizzutto. Trabajábamos de 8 a 14 de lunes a viernes’, detalló.

Los meses trabajados se acumularon y las promesas de liquidación de sueldos también.

‘Grana fue el único que se mostró asombrado y manda un memo pidiendo mi contratación y me prometen incorporarme en un plan de becas de la municipalidad. Cuando estábamos por firmar ya había presentado una nota por mesa de entrada pidiendo explicación por los meses adeudados y mi continuidad laboral, y cuando se dan cuenta frenan todo y me dicen que no’, precisó.

La palabra de Joel Escalante

Joel Escalante, la persona denunciada por el municipio por una supuesta estafa con empleos, accedió a una entrevista con VillaNos Radio, ‘para responder todo lo que sea necesario’.

Relató que de ninguna manera se trata de un estafador, y que lo que él facilitó eran empleos a partir de un convenio entre el gobierno nacional y el municipio.

Precisó que en este marco 18 personas fueron nombradas en diferentes áreas de la municipalidad, con un sueldo ‘de 42 mil pesos mensuales en adelante’.

Aunque ‘la comunicación arrancó antes’, Escalante vino a Villa Carlos Paz en enero y mantuvo una reunión con el secretario de Turismo, Deportes y Cultura, Sebastián Boldrini, quien se interiorizó sobre el proyecto y dio el visto bueno para avanzar.

A partir de allí se iniciaron las gestiones para la incorporación del personal.

‘La municipalidad les dio trabajo, pero no tenía partida para hacer contrataciones ni becas, por lo cual se realizó de esta manera, aceptando las pautas’, dijo.

Consultado sobre su vinculación con el gobierno afirmó: ‘Trabajo para la nación, dependiente del ministerio del Interior. No puedo decir más’.

Enfatizó que además de con Boldrini tuvo contactos ‘con otros funcionarios’ y que ‘todas las reuniones ocurrieron en la municipalidad de Villa Carlos Paz. Ellos no pueden desconocer lo que se hizo’, indicó. E insistió: ‘La gente comenzó a trabajar a través de un nombramiento y un convenio’.

‘Cómo puedo ingresar a un establecimiento público y decir ‘soy Juan Pérez y quiero que entre la mitad del pueblo a trabajar a la municipalidad’. Quién soy yo para que me digan que sí’, se preguntó aludiendo a la denuncia formulada en su contra: ‘La municipalidad dice que yo cobré coimas para hacer ingresar a la gente. Bajo ningún punto de vista cobré coimas ni pedí plata a cambio de trabajo. La plata que se pidió, que son montos ínfimos, fue para partidas de nacimientos y certificados de antecedentes penales’.

El problema explotó cuando pasaron los meses y los sueldos no se pagaron.

La demora, explicó, se debe a que ‘los últimos días de enero ingresaron las primeras tres personas y a fin de abril y mayo ingresaron las últimas. El trámite se cerró en ese momento y comenzó la liquidación. Van a cobrar las primeras semanas de agosto’.

De las 18 personas que ingresaron a trabajar en la municipalidad ‘cuatro son gente mía y a los otros los puso la municipalidad, y todos estuvimos de acuerdo’.

Preguntado sobre si el intendente Daniel Gómez Gesteira también estaba al tanto de lo que se estaba haciendo, Escalante respondió: ‘creería que sí. Si el intendente no tiene conocimiento sobre los actos que se hacen en su municipio estaríamos todos complicados’.

Aclaró asimismo que ya ha entregado documentación en la fiscalía de Villa Carlos Paz que interviene en la causa, en el juzgado de Córdoba y que hay otra presentación judicial en Buenos Aires.

Nota correspondiente a la edición n° 567 del periódico La Jornada, del 28 de julio de 2021.

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