Esta vez no fue solo personal del hospital y los dispensarios municipales el que encabezó protestas en materia de salud en Villa Carlos Paz. La falta de guardias médicas los fines de semana y feriados en el Centro de Salud del Distrito Oeste encendieron los reclamos en barrio Colinas.

“Colinas unido por la salud”, “Gesteira no te olvides de Colinas”, “necesitamos médicos de lunes a lunes”, “prohibido enfermarse los fines de semana” fueron algunos de los carteles que vecinos autoconvocados portaron para hacer visible su demanda en la primera movilización, concretada el 6 de abril.

La respuesta del municipio fue la represalia.

Hubo varias denuncias de vecinos que participaron de la movilización y luego les quitaron los módulos alimentarios que venían recibiendo desde el comienzo de la pandemia. “Al día siguiente de la marcha entregaban el bolsón y a muchos de los que fuimos nos lo negaron, aduciendo que no lo retirábamos. Eso no es cierto. En mi caso comenzamos a recibir el bolsón con la pandemia, y siempre lo buscamos. También les pasó a otros vecinos, incluyendo a una señora discapacitada”, expresó Marcelo Cravero, uno de los vecinos que viene encabezando el reclamo en el sector.

Sostuvo además que para desvirtuar la protesta lo están acusando de tener pretensiones político partidarias. “Me culpan de muchas cosas, como que quiero un puesto. Yo no soy político y dicen que quiero ser defensor del Pueblo. ¿No sé ni escribir y voy a ser defensor? Tengo mis oficios y no necesito de un cargo para vivir”, dijo en diálogo con VillaNos Radio.

Pese a las presiones, el 21 de abril hubo una nueva movilización que, al igual que la anterior, partió desde la plaza de Montecatini y Cuchilla Nevada para luego llegar hasta el Centro de Salud. En el lugar hubo más vecinos que denunciaron que les quitaron el bolsón de alimentos por haber participado de la marcha anterior.

“El otro día fui a retirar el módulo alimentario y me dijeron que ya no estaba registrada. Por estar participando de las marchas me sacaron el módulo. Por estar apoyando a la gente de Colinas que realmente necesita salud”, expresó Marcela.

Los testimonios de las personas que participaron son contundentes. Por distintos episodios necesitaron atención médica un fin de semana o feriado y tuvieron que arreglárselas con sus propios medios para llegar hasta el hospital Gumersindo Sayago. Las deficiencias del transporte público agravan la situación. El colectivo tiene muy poca frecuencia y un viaje desde Colinas al hospital en taxi puede implicar 700 pesos.

“A mi nena le dio una convulsión hace más o menos un mes y fue un sábado. Salí corriendo al dispensario. Me olvidé que era sábado y me cansé de golpear. La tuvieron que derivar a Córdoba, al Hospital de Niños. Volvió a convulsionar unas seis veces. Fueron convulsiones cortas. Es una vergüenza que acá no hay nada. El hospitalito estaba cerrado y en el hospital solo había oxígeno. No había ni para hacer una tomografía”, describió Pamela.

“La vez que vine a visitar a mis padres, me agarró un fuerte dolor de muelas. Era un fin de semana y el hospitalito estaba cerrado. Tuve que pagar 500 pesos para irme al hospital, más 1100 de medicamentos. ¿Por qué no nos atienden?, ¿por qué nos tenemos que tapar la cara para evitar que no nos den trabajo? Ya me vine a vivir a Carlos Paz, a buscar un futuro. Mi miedo es que cuando vaya al centro a buscar trabajo, me digan: ‘no, no te doy trabajo, porque sos una negra más que estuvo en la marcha’. No soy una negra. Soy una persona con cultura, que me enseñaron a respetar a los demás”, relató Selva.

Emilio Iosa, Daniel Ribetti (Carlos Paz Despierta) y Rodrigo Serna (Carlos paz Somos Todos) fueron algunos de los dirigentes presentes en la movilización.

Descuentos que indignan

A principios de abril se conoció la noticia de que el municipio comenzó a aplicar descuentos al personal de salud que había participado de asambleas o paros convocados por ATE en el marco del plan de lucha que lograr la reincorporación de los ocho trabajadores despedidos y mejores condiciones laborales.

“El gobierno del intendente Daniel Gómez Gesteira nuevamente hace gala de su actitud antidemocrática y antisindical y de su insistencia en avasallar los derechos laborales conculcados en la legislación laboral vigente”, expresaron desde el gremio a través de un comunicado.

La respuesta del personal de salud fue desarrollar una nueva protesta frente a la municipalidad y convocar a una jornada de retención de tareas, que se desarrolló el 9 de abril. Entre las presentes estuvo Judith Barrera, exdirectora del hospital Gumersindo Sayago que en su intervención también dirigió duras críticas hacia el Sindicato de Trabajadores Municipales, sobre el cual aseguró que nunca se sintió representada. “Necesitamos que se reconozca lo que elegimos. Somos más de 160 trabajadores, porque sinceramente nunca fuimos representados por el sindicato municipal. Yo particularmente fui a hablar y nunca hicieron algo. Me dijeron que se me habían vulnerado todos mis derechos, pero nunca me representaron”, dijo y remarcó: “Así como un día creí en este gobierno, hoy creo en ATE”.

A esta acción frente al edificio municipal se sumaron también las y los vecinos de la zona oeste. En las alocuciones hubo fuertes críticas hacia el centro vecinal y hacia el exdirigente de ese espacio, Horacio Gigena, quien actualmente se desempeña como coordinador de Economía Social y Promoción del Empleo. “Cuando Gigena asumió en la municipalidad, supuestamente dejó a un presidente vecinal que el 80% de los vecinos no lo conoce”, expresó Jorge Luna, vecino del barrio y luego exclamó: “¡Gigena, salí, da la cara! ¡Decile a Gesteira que está descuidado la salud de los chicos!”.

El municipio desconoció al ministerio de Trabajo y confirmó el esquema de precarización laboral

El ministerio de Trabajo de la provincia de Córdoba convocó el 31 de marzo al municipio y a ATE a dos audiencias que tenían objetos distintos, pero íntimamente emparentados: una era por las denuncias que ATE había presentado sobre las alarmantes condiciones de higiene y seguridad en el Hospital Gumersindo Sayago; y la otra audiencia era para tratar las problemáticas vinculadas a condiciones de trabajo, precarización, despidos y traslados arbitrarios, denunciados por el sindicato.

Sin embargo, el municipio rechazó la convocatoria del Ministerio de Trabajo de la Provincia, revocó el ámbito y pegó el faltazo a la audiencia. Para ello, presentó dos notas donde, aunque desconoce la autoridad de la cartera provincial, reconoce que precariza y que -según su óptica- a sus trabajadores contratados no les corresponden los derechos laborales básicos ya que son “simples” prestadores de servicios.

El argumento del desconocimiento del Ministerio de Trabajo de la Provincia para actuar sobre los puntos que debían abordarse es el de un supuesto “conflicto intersindical” aducido por el Ejecutivo Municipal. “El Ministerio dice que advierte una discusión intersindical y que, existiendo una resolución del propio Ministerio de la Provincia que le impide abordar este tipo de problemáticas debiendo las mismas ser tratadas por el Ministerio de Trabajo de la Nación, es que se excusa de su participación, expresando que es una temática de tipo Federal”, explicó Eugenio Biafore, Asesor Letrado de ATE Córdoba.

“El conflicto intersindical no lo puede proponer el Municipio. Si compareciera el Sindicato Municipal de Villa Carlos Paz y dijera ‘acá somos nosotros y no ATE quienes representamos a estos trabajadores’, podría interpretarse que existiera un conflicto intersindical. Pero que quede bien en claro que no es potestad de la patronal interpretar hechos e interferir en órbitas que no son de su competencia”, ratificó el abogado.

Tras la ausencia de la Municipalidad, la actuación ha sido elevada a la Asesoría Letrada del Ministerio, con una resolución aún “pendiente” de la instancia que deberá retomarse o desistirse en base a lo que la propia Asesoría dicte.

Nota correspondiente a la edición n° 564 del periódico La Jornada, del 28 de abril de 2021.

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