Hernán Sánchez fue visto con vida por última vez el 19 de diciembre de 2014, aproximadamente a las 7 de la mañana. A las 8:26 se registra la última comunicación a través de su teléfono. A partir de ese momento, no se supo más nada.

Durante esas primeras horas, su familia se lanzó a buscarlo por todos los medios posibles y empezar a denunciar lo sucedido, sin ningún resultado. Finalmente, el cuerpo sin vida del joven fotógrafo fue hallado el 13 de marzo de 2015, de manera fortuita, en el marco del operativo de búsqueda que se había desarrollado en el Cerro de la Cruz por la desaparición de Andrea Castana, que fue encontrada unas horas más tarde en otro sector del Cerro de la Cruz.

Estaba a unas seis cuadras del departamento donde vivía, por el ingreso al cerro de calle La Rioja. Desde aquel trágico día la justicia sigue sin aportar ninguna respuesta sobre cómo se produjeron estas muertas y quienes son los responsables.

‘Estamos cada vez más indignados. No podemos creer que haya pasado tanto tiempo y la justicia no haya hecho nada.

La causa está encajonada, parada.

Nadie hace nada, nadie se comunica, ni siquiera nuestro abogado. Es una mezcla de bronca y tristeza’, reconoció Sandra Sánchez, hermana del fotógrafo, en una entrevista con VillaNos Radio, con motivo del sexto aniversario del hallazgo del cuerpo.

En su etapa de instrucción la causa estuvo en manos de la fiscalía N° 2 de Ricardo Mazzuchi, quien solicitó su archivo bajo la carátula de suicidio. Esta decisión fue apelada por la familia que sostiene la hipótesis de que Hernán fue asesinado.

Hoy, el expediente está en el Tribunal Superior de Justicia.

‘Nos dijeron que hasta que no aparezca un testigo certero no se puede hacer el cambio de carátula de muerte de etiología dudosa a homicidio.

La primera autopsia demuestra que Hernán fue golpeado y torturado y su cuerpo muestra signos de haber sido arrastrado. Además tiene una herida cortopunzante en el abdomen que le provocó la muerte’, subrayó. Y agregó: ‘la verdad, perdimos la esperanza en la justicia, nos genera desconfianza. Es como que no les importara. Nos sentimos abandonados’.

En esta crítica también incluye al abogado de la familia, Carlos Nayi, con quien no tienen ninguna comunicación desde hace mucho tiempo: ‘me re sorprendió su actitud. No tenemos quien nos defienda. No tenemos nada’.

‘La única esperanza que nos queda es que alguien que sepa algo se arrepienta, tome conciencia, o se le escape un dato.

Todo esto es muy desgastante para la familia. Pasaron 6 años. Sentimos que es como estar metidos en una caja, gritar y que nadie te escuche’, expresó Sandra.

Mientras, el cuerpo de Hernán sigue en la morgue judicial esperando por una justicia que no llega.

Nota correspondiente a la edición n° 563 del periódico La Jornada, del 31 de marzo de 2021.

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