Aunque resulte increíble en tiempos de pandemia, el intendente Daniel Gómez Gesteira se mantiene firme en su intransigencia y no solo no abre un canal de diálogo para resolver el conflicto con el personal de salud municipal, sino que intensifica sus acciones de amedrentamiento y aprietes contra los trabajadores para quebrar la protesta.

Los reclamos no son nuevos. Vienen de mediados del año pasado, cuando los trabajadores del área salud comenzaron a enviar notas pidiendo recomposición salarial, ítem de riesgo, pago de feriados y semana sanitaria.

La respuesta fue el ninguneo. Ante esta situación, gran parte del personal de salud resolvió afiliarse a ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), ante la complicidad con el gobierno abiertamente demostrada por el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM).

El gremio se presentó formalmente el 31 de diciembre. Acá sí hubo una respuesta categórica: como represalia, Gómez Gesteira ordenó el despido de 8 médicos contratados, y el traslado compulsivo de otros 5.

La irracional medida cambió el eje de la discusión y se sucedieron las actividades para visibilizar la problemática.

Pero el mandatario se muestra dispuesto a no ceder, aun a riesgo de desmantelar el sistema de salud pública en plena temporada y en medio del temido rebrote del Covid-19.

Así las cosas, febrero comenzó con un inédito paro (viernes 5) por 24 horas que afectó al hospital Gumersindo Sayago, los diferentes dispensarios y los consultorios de La Fábrica.

Durante la medida solo se garantizó la atención en la guardia, urgencias y pacientes con síntomas de COVID-19.

Desde ATE expresaron que el nivel de adhesión fue del 90%, a pesar de las fuertes presiones y aprietes del ejecutivo.

Al día siguiente se conoció que los cinco anestesistas del nosocomio municipal presentaron sus renuncias ‘ante la falta de respuestas y soluciones por parte del Ejecutivo Municipal a sus reclamos’.

Sobre este tema el concejal Gustavo Molina (Capaz) presentó un pedido de informes que fue cajoneado por el oficialismo.

GG, positivo por Covid-19

El 8 de febrero se informó que el intendente había dado positivo por Covid-19 en un hisopado de rutina.

La novedad puso sobre el tapete que el personal de salud del municipio sólo se testeó una vez desde que se declaró la pandemia, ‘a pesar que en marzo del 2020 el intendente prometió que recibirían un hisopado semanal’.

Pedido de renuncia

La grave crisis sanitaria llevó a que el concejal Daniel Ribetti (Carlos Paz Despierta) enviara una nota al intendente pidiendo el ‘apartamiento inmediato’ del secretario de Salud Pública.

Sostuvo que la reciente renuncia del plantel de anestesistas del hospital ‘hace imposible que la extrema gravedad de la crisis no sea conocida por todos los carlospacenses’, y subrayó que ‘han pasado muchísimas cosas de extrema peligrosidad’ las cuales ameritan ‘el apartamiento inmediato’ de Julio Niz.

Paro por 48 horas

En la continuidad del plan de lucha, el sábado 13 y domingo 14 de febrero se llevó a cabo una nueva medida de retención de tareas en el hospital Sayago.

Pese a los aprietes, el paro en la salud municipal registró un altísimo nivel de adhesión, de acuerdo a lo valorado por ATE; aunque desde el municipio relativizaron su impacto.

El paro se complementó el sábado por la mañana con un corte de media calzada y volanteada en el ingreso de la ciudad por avenida San Martín, donde se informó a vecinos y turistas sobre la crítica situación del sector sanitario.

Otro proyecto en el Concejo

En la sesión del jueves 18 de febrero, el concejal Carlos Quaranta (CPI) presentó un proyecto de ordenanza buscando reinstalar al personal de Salud despedido y trasladado.

El edil de Carlos Paz Inteligente pidió que la propuesta sea tratada sobre tablas pero la mayoría oficialista bloqueó la iniciativa y la derivó a la comisión de Salud.

De esta forma queda claro que mientras el reclamo del personal de salud de Villa Carlos Paz cuenta con calado institucional, el gobierno se niega a cualquier instancia que apunte a retrotraer la situación hasta antes de que se sucedieron los despidos y traslados, que afectaron fuertemente la atención sanitaria en el Hospital Sayago y el otros centros primarios de salud municipal.

Más voces piden diálogo

Desde diferentes sectores sumaron sus voces reclamando al intendente Gómez Gesteira la apertura de una instancia de diálogo para abordar de manera racional y madura el conflicto con el personal de salud.

La Pastoral Social de Villa Carlos Paz, el defensor del Pueblo Daniel Mowszet, y el diputado nacional y líder del Frente Cívico, Luis Juez, se manifestaron en ese sentido.

Pero al menos hasta ahora, la respuesta es la misma. Solo silencio.

La curva de contagios de Covid-19 no decae en Villa Carlos Paz

Aunque a nivel nacional y provincial la tendencia es a estabilizarse, la curva de contagios de Covid-19 no afloja y mantiene números importantes en Villa Carlos Paz.

En lo que va de febrero (hasta el domingo 21), el municipio confirmó 608 nuevos casos de coronavirus, a un promedio de casi 29 por día. Muy por encima de lo registrado en enero (con 703 es hasta ahora el mes con más casos desde el inicio de la pandemia) cuando el promedio diario fue de 22,6.

Por otro lado, los cuestionados datos oficiales dan cuenta que en febrero se registraron 9 personas fallecidas a causa de la enfermedad, elevando el total de víctimas fatales a 30.

Un dato para tener en cuenta es que estas cifras refieren exclusivamente a personas con domicilio en Villa Carlos Paz. Es decir, los turistas que dan positivo forman parte de un listado completamente diferente, sobre el que prácticamente no hay ninguna información.

La OMS declaró pandemia al coronavirus en marzo de 2020. Desde ese momento, Villa Carlos Paz contabiliza un total de 2569 casos positivos de Covid-19.

Nota correspondiente a la edición n° 562 del periódico La Jornada, del 24 de febrero de 2021.