La decisión del municipio de Villa Carlos Paz de obligar a todos los locales gastronómicos a ofrecer al menos dos menú veganos y dos vegetarianos sigue sumando críticas.

“Son decisiones espasmódicas que no llevan a nada. No fuimos consultados”, señaló el presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica, Rodrigo Serna. “Es una vergüenza”, resumió Osvaldo Mercado desde la Multisectorial de Comercio, Industria y Turismo.

El pasado 21 de junio, el Concejo de Representantes declaró a Villa Carlos Paz “Ciudad Vegana-Vegetariana Amigable”.

A partir de la entrada en vigencia de la normativa, “todos los restaurants, parrillas, pizzerías, patios de comidas, fast-food, establecimientos educativos que posean comedor, bares, cafés, cantinas, o cualquier otro local gastronómico con servicio de mesa legalmente habilitados en Villa Carlos Paz (incluyendo los hoteles, aparts u otros similares que brinden estos servicios), deben ofrecer a los clientes, al menos, dos menú veganos y dos vegetarianos como alternativa de consumo entre sus productos alimentarios, garantizando el derecho a la salud, a la igualdad, y a la libre elección de consumo, de productos exentos de explotación animal”.

Si no cumplen con esta disposición, los infractores se exponen a eventuales sanciones. A los efectos de garantizar su cumplimiento, la secretaría de Turismo y Deportes fue designada autoridad de aplicación.

La ordenanza, “no surgió como una iniciativa personal, sino a partir de distintas personas que pertenecen a grupos veganos-vegetarianos de Punilla, que se acercaron al Concejo con la inquietud de que no había lugares donde desayunar, almorzar y cenar, que la oferta era reducida, hablando de los derechos que tienen sobre alimentación”, justificó la presidenta del cuerpo legislativo, Alejandra Roldán, al portal Centediario.

 

“Es una cuestión cultural y no de imposición”

Para Serna, en tanto, la decisión de incluir comidas más saludables “es una cuestión cultural y no de imposición”.

“Lamentablemente se quiere usar esto como un golpe publicitario, pero lo que falta es culturizar y educar, y no impulsar una ordenanza para quedar bien con alguien. Estoy totalmente de acuerdo en comer más saludable, pero imponerlo no es la forma”, advirtió.

De todos modos, consideró que la ordenanza “difícilmente pueda aplicarse”.

“No se aplica la ordenanza de alquileres temporarios que lleva dos años de promulgada, mirá si se va a cumplir esto”, opinó.

Desde la Multisectorial de Comercio, Industria y Turismo, Osvaldo Mercado se expresó en el mismo sentido.

“Es una risa lo que están haciendo. Una pérdida total de tiempo”, dijo.

“Pongo una parrilla y me obligan a vender platos veganos y vegetarianos. No pueden hacerlo. Es como si al que instala una cervecería se lo obliga a ofrecer tragos lácteos. O a un comedor vegano que venda un bife de chorizo. Esta gente (los concejales) no tiene noción de lo que hacen”, fustigó. E insistió: “como gastronómico no me preocupa tener un plato más o menos, pero no pueden obligarme”.

Recordó, en este punto, que en 2015 se sancionó una ordenanza que obligaba a los locales a tener a disposición una carta en sistema braille pensando en las personas con discapacidad visual. “Como nos pidieron, presenté la carta para que la hagan hacer y recién la trajeron a fines de 2017. Dos años después. La mitad de lo que figura ahí ya no está en vigencia”, ejemplificó sobre la ineficiencia del municipio.

Volviendo a la ordenanza que obliga a los gastronómicos a ofrecer platos veganos y vegetarianos, determinó que es “insostenible”.

“Es una vergüenza. Parece que los chicos del Concejo no tienen demasiado trabajo y se ocupan de cosas como esta en vez de caminar la ciudad y solucionar los problemas de los vecinos. Por qué mejor no arreglan las veredas que están hechas un desastre”, finalizó.

 

Nota correspondiente a la edición n° 521 del semanario La Jornada, del 02 de julio de 2018.

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