Por Hernán Ibar

El navegante de Villa Carlos Paz se encuentra en su mejor momento deportivo. La última semana completó el Rally Dakar 2017 teniendo una actuación brillante.

Sebastián Scholz, navegante de Martín Maldonado, a bordo del Prototipo Colcar de Mercedes, llegó en la posición 39°, algo histórico para el binomio ya que es su mejor marca desde que arribó a la competencia.

“Pitu” tuvo que pasar por la carrera más complicada del mundo y, en esta ocasión, con caminos que tuvieron sus dificultades. Tramos y etapas que pasaban del calor al frío, o la misma altura en Bolivia.

Sin embargo, el carlospacense no se achicó y cumplió con las expectativas del equipo, siendo este su sexto Dakar presente y quedando octavo en la general como navegante argentino.

Una pasión que nació desde chico, aquellas primeras vueltas en bicicletas, o sus inicios en karting, ya comenzaban a mostrar una película que hoy está en una gran etapa.

Scholz, en ese entonces, tuvo que completar sus estudios, para luego meterse de lleno en el automovilismo, eso que tanta pasión le despertaba.

Sin embargo, tras un grave accidente del mundo automotor, los caminos iban a parar a la navegación. Como todo aquel que se propone los objetivos, Sebastián sabía que en un futuro iba a ser parte de la competencia más dura y complicada del mundo, el Dakar.

Con una exitosa carrera deportiva, “Pitu” Scholz también tiene sus navegantes que lo acompañan en todo momento, papá Alberto y mamá Vilma, más sus hermanos, Silvina, la más grande, y Sandra y Santiago, que aprenden del gran campeón que tiene la familia. Pero también lo acompaña su novia, Gabriela, brindándole su apoyo en cada ocasión, dentro y fuera de carrera.

Sebastián “Pitu” Scholz ya está en Carlos Paz, disfrutando de un gran momento, soñado alguna vez y hoy ya siendo otra vez el conquistador del Dakar…

 

– ¿Qué sensaciones te quedaron de este Dakar 2017 que pudieron completar?

– Estamos contentos, felices del resultado que hemos logrado. Poder volver a volver a la ciudad con una medalla y un muy buen puesto para el equipo, en lo personal también, año a año uno quiere ir mejorando, entonces disfruto de haberlo cumplido ya que es una de las satisfacciones más grandes que tuve en el último tiempo.

 

– ¿Fue el Dakar más complicado que has corrido?

– Sí, sin dudas. Desde que el Dakar llegó a Sudamérica fue la edición más dura donde hemos pasado de los cincuenta grados a cero grados, transitamos países como Paraguay o Argentina con altas temperaturas, y al poco tiempo estábamos en Bolivia con temperaturas bajo cero y a 4300 metros de altura lo que dificulta mucho el estado físico de los competidores, y de los vehículos también, por que la falta de oxígeno es bastante. Competir en la altura se hizo muy duro.

 

– En lo personal conseguiste tu mejor ubicación dentro de la competencia…

– Sí. En lo personal fue un gran resultado, ha sido un Dakar en el que dentro de varias etapas hemos estado entre los primeros 25 vehículos, de las cuales dos de esas etapas largamos desde lo último y llegábamos 18 o 21. Sin dudas que eso es muy confortable, saber que el vehículo y el equipo al cual represento siempre nos entrega lo mejor y tratamos de nuestra manera responderle como mejor podemos y se vio en los resultados que conseguimos.

 

– ¿Cuál fue el momento en el que se dieron cuenta que estaban para hacer una buena carrera?

– Nosotros desde antes de largar sabíamos que teníamos un vehículo muy competitivo, que era para estar dentro de los principales 30 de la categoría. Sin embargo la decisión fuerte fue haber llegado al día de descanso, que el equipo te reacondiciona todo para las etapas restantes, entonces ahí fue cuando uno hizo el click y dijimos que ya habíamos llegado ahí, en una posición expectante, tenemos para llegar más adelante y así fue como pasó.

 

– ¿Cómo fueron tus inicios en el Dakar?

– En mi caso fue desde hace mucho. Siempre decía que algún día me gustaría estar corriendo en la competencia, y en el 2009 se dio que llegó a nuestras tierras, pude seguirlo de cerca, involucrándome más, y un día en la anteúltima etapa de ese año, le comenté a un amigo que en la próxima edición iba a correr el Dakar, como sea, y en lo que sea. Comencé a prepararme para correr en cuatri, luego por un accidente muy grande las cosas cambiaron, me llamaron para correr en buggy y arranqué corriendo con un amigo esa carrera, y luego ya otros equipos me llamaban para cumplir el papel de navegante, y desde ese día estoy involucrado en esta especialidad.

 

– ¿Tomaste dimensión de lo que se ha conseguido?

– A ver… cumplir los sueños es lo más gratificante que hay. En el caso mío me dedico a esto y no es que lo digo sobre la fecha que voy a correr un Dakar, al contrario, ya en los próximos días empiezo a trabajar para el 2018 y es toda una temporada preparándome para eso, con el equipo, entrenando, físicamente y deportivamente compitiendo a nivel nacional o internacional. Uno se prepara de esa forma y lo vive así. Yo para estar en esto hace varios años que dejé de vivir otra vida que tenía, cuando quizás era impensado pensar que un 31 de diciembre iba a estar brindando y acostándome temprano porque al otro día largaba la carrera más difícil del mundo. Hoy para mí los primeros quince días del año son para el Dakar, y solamente pienso en eso.

 

– ¿Qué lugar ocupa el automovilismo en tu vida?

– Es muy importante en mi vida, es el fruto de mi trabajo y lo que hoy me lleva a estar en el lugar que estoy, y a poder trascender en esto. El rol de un navegante y piloto es muy importante en esta actividad, y se complementan, compartimos muchas cosas. Yo respeto al resto de pilotos o navegantes de la especialidad.

 

– ¿Te acordás cómo arrancaste con los fierros?

– Fue de muy chico corriendo en bici. Pasé por muchas actividades. En el caso mío me gustan muchos los desafíos, eso ayuda a ir creciendo, de chico jugué al básquet, me gusta mucho, pero no me despierta la pasión que sí me genera el automovilismo deportivo.

 

– Es importante sobre todo el apoyo de la familia…

– Sin dudas es lo más importante. Siempre me estuvieron acompañando, en cada actividad que hice fui acompañado por ellos y los sigo teniendo, así que son un sostén tanto ellos como mi novia. Sabiendo que están ellos me siento más relajado y así puedo superarme en lo que me proponga.

 

Nota correspondiente a la edición n° 449 del semanario La Jornada, del 22 de enero de 2017.

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