Concejo - Gispert y MolinaEl concejal Walter Gispert, líder del Frente Cívico carlospacense, salió rápidamente a exponer sus diferencias con el proyecto enviado por el intendente Esteban Avilés para quitarle el agua a la Cooperativa Integral.

Y el discurso, contundente, giró en torno a la necesidad de que el mandatario retire la iniciativa para poder iniciar una negociación. A la Coopi le pide, al mismo tiempo, que deje de cobrar la capitalización.

Tras la fractura de Carlos Paz Unido, Gispert tomó distancia y le ‘marcó la cancha’ a Avilés. Es que, sin su voto y el de sus compañeros de bancada Gustavo Molina y Oscar Sequeira, el intendente no cuenta con el respaldo necesario para que el proyecto sea aprobado en el cuerpo legislativo.

En la misma línea Molina afirmó, directamente, que la iniciativa “va en contra de la paz social” de la ciudad y “atenta contra una de las raíces de este pueblo” como es la Coopi.

El jueves, tras reunirse con la CGT Punilla, Gispert insistió con que Avilés retire el proyecto que implica la municipalización del servicio de agua y que, al mismo tiempo, se abra una mesa de negociación.

“La CGT Punilla nos ha planteado su profunda preocupación por lo que consideran la flexibilización laboral de las trabajadoras y trabajadores de la prestataria de agua en base a la ordenanza que ha enviado el intendente”, dijo. Y sobre este tema, opinó que, “los derechos de los trabajadores deben mantenerse”.

“Sea la decisión que sea no pueden perder sus derechos. Si hay un cambio de sistema debe ser en base a los gremios que están actualmente”, señaló, en referencia al planteo de que quienes pasen a la órbita estatal deberán hacerlo bajo las condiciones que estipula el municipio.

En cuanto a la postura de pedir al intendente que retire el proyecto y abra el diálogo, adhirió a lo que había anticipado en ese sentido el concejal Gustavo Molina. “Una medida de esta profundidad necesita un fuerte consenso social”, expresó, y confirmó que la CGT Punilla “ha propuesto una mesa de diálogo en la que por supuesto voy a estar presente”.

Consultado sobre las declaraciones del secretario de Gobierno, Juan Villa, respecto a que participó de las reuniones donde se habló de municipalizar el servicio, lo cruzó sin contemplaciones.

“Le mando saludos al secretario de Gobierno y Asesor Letrado que tiene muchas ocupaciones. Que deje que yo diga lo que tenga que decir y que no hable por mí”, disparó.

 

“Atenta contra la paz social”

Por su parte, el concejal Gustavo Molina sostuvo que el proyecto que impulsa el intendente Esteban Avilés “va en contra de la paz social”.

En una entrevista con VillaNos Radio 100.7, reconoció que, “para nosotros el anuncio fue una sorpresa” y mostró su preocupación por el nivel del conflicto.

“Nos pone en una situación compleja en un momento complejo del país y es lo que debemos evitar. Nos interesa sostener el servicio y nos interesan los trabajadores”, destacó.

E insistió con que el anuncio “no ha tenido diálogo suficiente dentro de la coalición ni afuera”.

“Hay ausencia de diálogo. Venimos escuchando de un tiempo a esta parte a distintos sectores sociales que piden que asumamos con compromiso y responsabilidad el diálogo. Y ese diálogo se nutre de la pluralidad de ideas, porque si no caemos en un discurso hegemónico, una palabra única, algo que evidentemente tiene rasgos fuertemente autoritarios”, aseguró.

En este punto cargó contra Avilés, aunque evitó nombrarlo: “Hay que entender la gravedad de la situación en la que nos ha puesto este señor. Se ha puesto a la ciudad en riesgo. No se puede recurrir al garrote, esto se resuelve con democracia”.

Por otro lado, esbozó una propuesta para intentar encauzar la negociación: “Nos atrevemos a pedirle a la Cooperativa que deje de cobrar la capitalización y que facilite canales de participación, y al intendente que retire el proyecto como una señal hacia la ciudad para no violentar la paz social”.

Si bien opinó que, por su formación política e ideológica cree que, “los servicios públicos deben estar en manos del Estado”, sostuvo que en esta ocasión, “el anuncio va en contra de la paz social”.

“No parece que haya habido una necesidad extraordinaria de la sociedad que genere un avance en este sentido”, dijo.

Según Molina, lo que hay que hacer en este momento es “escuchar a todos los actores sociales, organizaciones, y los vecinos, y si ni aun así se logra resolver la cuestión, deberemos ir hacia un referéndum”.

“Nos parece saludable y es la única forma de resolver este problema de fondo si no hay acuerdo a través del diálogo. No hay forma de atravesar un conflicto de esta naturaleza sin diálogo”, remató.

 

Nota correspondiente a la edición n° 428 del semanario La Jornada, del 07 de agosto de 2016.