Por Alejandro Gómez

Tapa_374_la_jornada_05-07-15El 28 de junio de 2015 se ganó un lugar en la historia de Villa Carlos Paz.

Ese día se realizó una atípica elección municipal que consagró al ganador con el nivel de adhesión más grande del que se tenga registro.

Votos son amores. Así de sencillo.

Con un importante nivel de participación (votó poco más del 70 % de los 52994 carlospacenses habilitados), el actual intendente Esteban Avilés (Carlos Paz Unido) fue reelecto con el 65,71 % de los votos positivos.

La diferencia con el adversario más cercano es abrumadora. Los casi 50 puntos de ventaja sobre su archirrival Carlos Felpeto (Juntos por Carlos Paz) son argumentos suficientes como para encarar, por parte de todos los actores políticos, un concienzudo análisis para entender qué sucedió. No porque el triunfo de Avilés haya sorprendido (todas las encuestas lo daban ganador) sino porque los números imponen un nuevo e inédito escenario político en la ciudad.

A tal punto que por primera vez el sistema D´Hondt le otorgó al oficialismo más bancas que las garantizadas por la cláusula de gobernabilidad (la mitad más uno, que en este caso serían siete). Si se confirma la proyección de los datos provisorios, Carlos Paz Unido tendría nueve concejales (ver página 4). En el Tribunal de Cuentas, en tanto, hubo que apelar a la Carta Orgánica para que una vocalía quede en manos de la oposición (los votos le daban la totalidad al oficialismo).

En la práctica, esto se traduce como poder total.

En este punto, hay que advertir el estrepitoso fracaso de los dos frentes que se habían conformado exclusivamente con la intención de disputarle el gobierno a CPU: Juntos por Carlos Paz (UCR-PRO) y Unión para el Desarrollo (PJ-Desarrollo y Transparencia). Si bien a duras penas lograron mantener su representatividad en el gobierno, estos comicios marcaron un retroceso respecto al respaldo de la ciudadanía.

En sus primeras palabras públicas apenas confirmado el triunfo, Avilés sorprendió con un discurso mesurado. “No hay que creérsela”, dijo a los militantes de Carlos Paz Unido que se habían reunido a festejar. Y habló de que la victoria fue “tan contundente que nos lleva a asumir una profunda responsabilidad hacia el futuro”.

“Esto representa una terrible responsabilidad con el peso de hacer las cosas bien, dado que el vecino ha vuelto a creer en la política como una herramienta para cambiarle el futuro a la gente, y está en nosotros procurar que esto continúe de igual modo”, insistió.

 

Los números

Con la salvedad de que se trata de datos provisorios (la Junta Electoral aún no finalizó el escrutinio definitivo, ya que quedan por sumar unos siete mil votos de 28 mesas), los resultados de la elección del domingo pasado son los siguientes: Esteban Avilés (Carlos Paz Unido): 19215 votos (65,71 %); Carlos Felpeto (Juntos por Carlos Paz): 5289 (18,09 %); Víctor Curvino (Unión para el Desarrollo): 2382 (8,15 %); Mario Sansone (Participación y Cambio): 867 (2,97 %); Agustín Solowinski (Frente de izquierda y de los Trabajadores): 564 (1,93 %); José Luis Sarquis (Frente por el Trabajo y la Dignidad): 553 (1,89 %); Leonardo Mangoldt (Crecer por Carlos Paz): 243 (0,83 %); Daniel Cuello (MST-Nueva Izquierda): 127 (0,43 %).

 

Excelente concurrencia, a pesar de las demoras

Los comicios municipales arrancaron puntualmente a las 8 con la presencia de casi todos los presidentes de mesa convocados. En algunos pocos casos hubo que apelar a los suplentes.

La jornada transcurrió con normalidad, más allá de protestas aisladas como la que ocurrió en el IESS, cuando se detectó que un fiscal votó sin estar en el padrón.

Lo que se convirtió en lo más negativo fue la excesiva demora en las mesas de votación, con gente que tuvo que esperar más de una hora para poder votar. Otros optaron por retirarse, directamente, muy enojados.

Desde la Junta, que realizó un balance positivo del proceso electoral, argumentaron que el inconveniente principal fue el desconocimiento de la gente de cómo votar usando el sistema de Boleta Única de Sufragio.

“Los presidentes de mesa tenían que hacer docencia, explicar, y por eso las demoras”, detalló el presidente de la Junta, Walter Carriquiri.

A pesar de todo esto, el nivel de participación fue superior al registrado en las últimas elecciones municipales. Si se confirma la proyección, habrá votado poco más del 70 % del padrón.

 

Récord

La victoria de Esteban Avilés rompió todos los récords a nivel local.

Por un lado, ningún intendente fue elegido con el 65 % de los votos positivos. El que más se acerca es Gustavo Dellamaggiore, en 1999, cuando con Unión por Córdoba rozó el 60 %.

Por otro, consiguió la diferencia más amplia respecto a la segunda fuerza en toda la historia de la villa: casi 50 puntos de ventaja sobre Juntos por Carlos Paz, que postulaba a Carlos Felpeto.

Hay que ir bastante hacia atrás y ni así se puede encontrar algo similar. En 1963, Anselmo Peláez (UCR) logró el 41% de los votos, contra el 12 % de Juan García, para redondear una diferencia de 29 puntos, según se detalla en el libro “Villa Carlos Paz, Centenario y Democracia”, de Sergio Tonarelli.

 

Carlos Paz Unido

Carlos Paz - elecciones 2015 - Voto AvilésIndependientemente del optimismo que reinaba en las filas del oficialismo los días previos a la elección, el resultado final sorprendió a todos.

“Fue un triunfo no esperado desde los números que se dieron. No había ninguna encuesta que diera estos números ni tampoco la cantidad de votantes. Logramos un respaldo popular impresionante”, valoró el reelecto presidente del Concejo de Representantes, Walter Gispert.

Y ensayó una explicación del resultado: “seguramente tiene que ver con la administración dando respuestas a los vecinos y con la figura de Avilés que tiene una fuerte atracción popular”.

Avilés, en tanto, en medio de los festejos consideró que, “la que ha ganado realmente ha sido la ciudad”.

“El vecino ha vuelto a creer en la política, la política está hoy para cambiarle el futuro a la gente y no la vida a los políticos y creo que yo tengo una carga como cada uno del gabinete, de los concejales, el hecho de no defraudarlo”, destacó.

Todavía no está definida la fecha en que asumirán las autoridades electas el nuevo período. La Carta Orgánica habla del segundo domingo de agosto, pero ese día tendrán lugar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias con miras a la elección presidencial de octubre.

Mientras tanto, Avilés ya comenzó el armado de su nuevo equipo de gobierno. Se estima que habrá varios cambios en su gabinete, en algunos casos por obligación (Omar Ruiz y Alejandra Roldán pasarán a desempeñarse como concejales) y en otros por considerar que el ciclo está cumplido.

Para graficar cómo quedó el balance de poder entre oficialismo y oposición, tras la nueva conformación del cuerpo legislativo, vale como ejemplo que el bloque de Carlos Paz Unido puede, por sí solo, conseguir la “mayoría agravada”, requisito indispensable para, por ejemplo, encarar una reforma de la Carta Orgánica, privatizar obras, servicios y funciones del municipio; municipalizar servicios; crear entidades descentralizadas autárquicas; crear empresas municipales de economía mixta, empresas o sociedades integradas por el Municipio y/o la Provincia o la Nación, bajo formas o tipos jurídicos públicos o privados; contraer empréstitos y créditos; y aprobar los pliegos de bases y condiciones de concesiones de obras y servicios públicos, como así también su otorgamiento.

 

Juntos por Carlos Paz

Apuntado como el gran derrotado en estos comicios, está claro que el resultado no estaba en los cálculos de Carlos Felpeto.

El exintendente decidió intentar volver al gobierno y tejió una alianza a nivel local entre la UCR y el PRO que evidentemente no dio los dividendos esperados.

A duras penas el espacio logró defender su representación en el gobierno. Mantuvo dos bancas en el Concejo de Representantes, aunque una es del PRO (Marcelo Cuevas), y la otra de la UCR (Natalia Lenci). Y tendrá un vocal en el Tribunal de Cuentas (Daniel Viale), ya que la Carta Orgánica garantiza la presencia de la oposición en el organismo de control.

En porcentaje, la candidatura de Felpeto logró casi lo mismo que Carlos Calvo en 2011, aunque en aquella oportunidad la UCR fue sola.

“Las expectativas eran otras, pero son votos, no son balas, una elección no mata”, reflexionó el actual legislador apenas asumida la derrota (ver página 6).

Mantener en funcionamiento la alianza UCR-PRO parece ser un enorme desafío de cara a lo que se viene. Y los magros resultados imponen una profunda autocrítica de la conducción radical, en medio de rumores sobre un eventual regreso de Avilés a las filas del centenario partido.

“Lo que ocurre hoy es que Avilés y un grupo correligionarios está suspendido en su afiliación, pero la política es el arte de lo posible.

Igual, no es tan fácil que alguien que se fue diga ‘vuelvo’, y listo. Hay que tener un debate, tiene que haber voluntad no sólo en Carlos Paz sino en la conducción provincial.

De todos modos, estos no son momentos para estar fijando posiciones sobre este tema. Hoy no está en debate la vuelta de Avilés a la UCR. El futuro lo dirá”, dijo en este sentido el presidente del radicalismo carlospacense, Daniel Velázquez.

 

Unión para el Desarrollo

Tras el tercer puesto conseguido en 2011 por Desarrollo y Transparencia, Víctor Curvino se instaló como alternativa de gobierno y mantuvo, en este tiempo, una intensa presencia en los barrios. El fiasco que le significó la ruptura con el concejal que lograron meter en aquella elección (Marcelo Sargiotto) le impidió poder capitalizar de mejor manera el trabajo previo. Sin embargo, llegó a la elección de 2015 con enormes expectativas.

Con la idea de reforzar y potenciar sus aspiraciones, finalmente resolvió encarar un frente electoral con el Partido Justicialista. El objetivo era ganar.

Con los números en la mano se puede decir que la apuesta fracasó. Curvino se desplomó en el favor popular y consiguió menos votos con esta alianza que sólo con Desarrollo y Transparencia en 2011. Así y todo, logró mantener una banca en el cuerpo legislativo y, a través de Laura Orce, aspira a que el espacio tenga presencia orgánica en el gobierno.

El tercer puesto “está lejísimos de las expectativas que teníamos. Sacamos menos votos que en 2011, no estaba para nada entre los planes”, evaluó Curvino, y se refirió a la alianza con el PJ: “creí que íbamos a sumar algo importante, pero el frente no dio resultado” (ver página 7).

Lo del peronismo, lo decíamos en la previa, era una apuesta arriesgada. Y sucedió lo peor. La elección fue muy mala y se quedó sin representación en el gobierno. Por primera vez, al menos desde el 83 a la fecha, el PJ no tendrá ni concejales ni tribunos de Cuentas.

Un costo altísimo que también obligará a repensar las estrategias.

Además, si sigue en pie o no Unión para el Desarrollo se conocerá en los próximos días.

“No creo que la construcción del frente haya sido mala, lo que ha sido malo es el resultado. Pero la elección ha sido mala para toda la oposición”, opinó Mariana Caserio, presidenta del PJ local. Y apuntó al futuro: “El resultado del domingo no es el fin de nada, es el inicio de un camino, y ojalá que en 2019 sea distinto para nosotros”.

 

Participación y Cambio

Luego de la gran performance en la elección del defensor del Pueblo, Participación y Cambio encaró su participación en estos comicios municipales con gran optimismo.

El candidato a intendente, Mario Sansone, se pudo la campaña al hombro junto al partido vecinal, y llegaron al 28 de junio con la aspiración, de mínima, de lograr representación legislativa.

Sin embargo, el resultado (la fuerza sacó el 2,97 % de los votos positivos, lejos de la posibilidad de pelear por una banca) fue decepcionante. “Mentiría si dijera que esperábamos este resultado. Teníamos otras expectativas”, reconoció Sansone. Sobre su futuro político, aclaró que estará en el lugar de siempre, “desde lo institucional, como un vecino preocupado por la cosa pública, inquieto y curioso”.

“En ese lugar me van a seguir encontrando, pero muy difícilmente pueda participar como candidato nuevamente. Aunque eso no quita que pueda seguir apoyando a Participación y Cambio”, aseguró (ver página 10).

 

El resto de las fuerzas

Los cuatro espacios políticos restantes (Frente de Izquierda y los Trabajadores, Frente por el Trabajo y la Dignidad, Crecer por Carlos Paz y MST-Nueva Izquierda), sumaron, en conjunto, el 5 % de los votos positivos.

Demasiado poco individualmente como para tener peso en el análisis. Sí es para destacar que tres de esos espacios (las dos propuestas de izquierda y Crecer por Carlos Paz), tuvieron su bautismo electoral a nivel local en estos comicios municipales.

Desde esa perspectiva es alentadora la aparición de nuevas voces en la política carlospacense, y la expectativa es que se involucren en las discusiones cotidianas, mucho más allá de eventuales apariciones vinculadas estrictamente a un interés electoral.

 

Nota correspondiente a la edición n° 374 del semanario La Jornada, del 05 de julio de 2015.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here