La Comisión en Defensa de los Derechos Humanos de Villa Carlos Paz homenajeó a Nair Amuedo, la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora que falleció el 12 de noviembre tras haber contraído coronavirus.

El acto se realizó el lunes 16 de noviembre pasado en la plazoleta de la Memoria, ubicada en el sector oeste del puente Casaffousth. Del evento participaron sus hijos Mara y Favio; y sus nietos Ana Sol y Alejandro Romero, hijos de Patricia Rossana Maddalena, secuestrada y desaparecida el 28 de agosto de 1976 a los diecinueve años de edad.

“La idea es poder homenajear en esta despedida, como a ella le hubiera gustado y como creemos que lo merece. Siento orgullo y tristeza. Creo que ella ha dejado una siembra realmente importante.nos ha cambiado el modo de pensar y de luchar. Eso es lo más importante que recatamos”, dijo Flavio.

A lo que su hermana Mara agregó: “Nos cambió el modo de ver la vida, el mundo en general. Mi mamá era una persona con una mente muy abierta, una adelantada. Ella era feminista cuando aún no había feministas. Una luchadora por los derechos humanos cuando no existían los organizamos de derechos humanos. Una persona que recorrió el mundo y hasta hace 15 días estaba dando charlas a los chicos de la secundaria. De todos los agradecimientos, lo que más nos emocionó fueron las condolencias que enviaron los chicos de distintos puntos del país”.   

Además del secuestro de su hija Patricia y del asesinato de su yerno Juan Ramón Romero, Nair sufrió también la desaparición de su hermano Elios Amuedo, cuyo cuerpo fue encontrado dos días después del secuestro, en septiembre de 1975.

De esta forma, comenzó a transitar instituciones como la Liga Argentina de los Derechos del Hombre, la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas y, finalmente, en 1977 se une a las Madres de Plaza de Mayo.

“La Plaza nos salvó porque nosotras el dolor lo teníamos escondido. Yo digo que nosotras pusimos el cuerpo y escondimos el corazón. ¿Por qué? Porque no podíamos manifestar tanto dolor. Ni en tu casa ni a tus familiares, tus amistades. ¿Por qué amargarles la vida a los otros? Pero en la Plaza cada una sabía que el dolor de la otra era igual. Entonces nosotras podíamos hablar de nuestros hijos. Y contarnos unas a otras la lucha de ellos y dónde estaban y cómo eran. Esto que pasó en la Plaza ha servido como ejemplo para la lucha en otros países. Porque somos mujeres, porque somos madres, porque salimos de la casa y enfrentamos una lucha en un momento terrible. Eso nos sirvió a nosotros para seguir viviendo y para seguir aprendiendo. Porque hoy entendemos un poco de política, sabemos del dolor ajeno, sabemos de la lucha de otros países”, expresó Nair en una entrevista al hacer referencia a su militancia en los organismos de derechos humanos. 

Flavio reconoció que su madre siguió buscando a su hija Patricia hasta el último momento de su vida.  “Esta es una lucha no se termina nunca. Ella ya no está, pero la lucha sigue. Nosotros seguiremos acompañando los pasos de la Madres para seguir demandando memoria, verdad y justicia”, dijo.

Consultados sobre cómo les gustaría que sea recordada Nair, Mara contestó: “Con alegría. Mi mamá era una persona súper alegre y simpática. Siempre te divertías. Llevó su dolor con una dignidad que lo pudo transformar en un mensaje de empatía con la persona que sufre, no solo con los desaparecidos, sino con todos los que sufren”. 

La parte final del acto consistió en la suelta de globos blancos y una intervención alrededor de la plazoleta, donde se dejaron pintados con aerosol el pañuelo blanco, símbolo universal de las Madres de Plaza de Mayo.

Reconocimiento en el Concejo y en la Legislatura

En el evento homenaje a Nair Amuedo estuvieron también la legisladora Mariana Caserio y el concejal Carlos Quaranta, quienes entregaron a los familiares declaraciones de reconocimiento impulsadas en la Legislatura y en el Concejo de Representantes. “Esto es un reconocimiento a su lucha incansable por los derechos humanos”, destacó Caserio.

El proyecto, aprobado por unanimidad en el Cuerpo Legislativo local, destaca que desde hace unos 10 años, Nair había elegido nuestra ciudad para recuperar su salud. “Vivió estable los últimos 5 años como vecina de nuestra ciudad, pues su lucha por los derechos humanos la requerían en Buenos Aires con frecuencia. Eligió el barrio de Santa Rita del Lago como su lugar de sosiego”.

“Es invaluable la labor que ha hecho en Argentina. Saber que ha vivido sus últimos años en Villa Carlos Paz merece el reconocimiento de parte de la ciudad. La lucha que tuvo Madres en Argentina ha permitido construir el país que tenemos. Ellas son fundadoras de la democracia”, consideró el concejal Quaranta, autor del proyecto.

Nota correspondiente a la edición n° 559 del periódico La Jornada, del 25 de noviembre de 2020.

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