Por Soledad Salinas / Télam

La influencer, actriz y bailarina Sofi Morandi fue nominada como “Influenciador Latino del Año 2020” de los E! People Choice Awards que se realizarán el próximo 15 de noviembre en Santa Mónica, California.

Con sus 23 años, Sofi Morandi se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de las redes sociales: cuenta con más de dos millones doscientos mil seguidores. La joven, nacida en la ciudad de Neuquén, dialogó con Télam sobre su carrera y el enorme crecimiento que ha tenido en los escenarios que la ha llevado a participar en musicales y en programas de gran rating de la televisión argentina, como ShowMatch.

“Estar nominada ya es un montón, más allá de ganar el premio o no, aunque… ¡ojalá me voten!”, dice entre sonrisas. “Para mi significa un reconocimiento a tantos años creando contenidos, videos, fotos;distintos proyectos en los que mi público me re bancó en todas. Ese apoyo también te motiva a seguir”.

Todo comenzó en la Patagonia
Sofi era muy chiquita cuando comenzó a dar sus primeros pasos dentro de las escuelas de comedia musical de Neuquén. En busca de nuevos sueños, a los 18 se radicó en Buenos Aires; en pocos tiempo se consolidó como figura utilizando las redes sociales como canal, gracias a su lenguaje y su forma de comunicar tan particular que la llevaron a la categoría de influencer.

Antes de la pandemia, la actriz se lucía en el teatro Astral de la Ciudad de Buenos Aires, integrando el aclamado musical “Kinky Boots”, protagonizado por Martín Bossi y Fernando Dente, con libro de Harvey Fierstein, música y letras de Cindy Lauper, y bajo la dirección de Ricky Pashkus.

Su camino artístico es “largo y variado”, define Morandi. “Venía de unos años ultramovidos, de nunca parar, como el ‘Bailando 2018’ -del que fue ganadora junto al youtuber Julián Serrano- y participar nuevamente en la edición 2019. Hice el ‘Mago de Oz’ en el teatro Coliseo; conduje el programa ‘S.T.O’ por América TV, y también participé de ‘Heidi, bienvenida a casa’, en la señal Nickelodeon. Estaba muy a mil”, sintetiza.

Una influencer en tiempos de cuarentena
La artista no fue ajena a los cambios que acarreó la pandemia de coronavirus a nivel global y admite que al principio se lo tomó como un tiempo de “vacaciones”.

Pero cuando el aislamiento se fue prolongando, buscó la forma de canalizarlo de manera positiva. “Me dije que podía ser un buen momento para volver a las bases, a entrenar, a tomar clases de danza y de canto. Rescato que pude utilizar estos meses para mejorar y compartir con la familia. Además, está bueno tener un tiempo de ocio”.

En esa misma línea, Sofi afirma: “Yo estudio comedia musical desde hace años, y eso se refleja incluso en mis primeros videos; si bien eran canciones con parodias, en todo momento estaba pensando en la manera de mostrar mis cosas, bailes, covers mezclados con humor, que es algo que me define mucho”. Esosvideos, con millones de reproducciones, le permitieron entrar al Bailando, el tanque televisivo comandado por Marcelo Tinelli. “Llegó esa posibilidad y si no hubiera tenido la formación y preparación quizás no la habría podido sostener. Mi consejo es ése: sueñen, pero acompáñenlo con trabajo“, subraya.

Consultada sobre sus comienzos en las redes sociales recuerda: “Al principio era yo sola la que pensaba las ideas, las guionaba, las filmaba, las editaba y las subía a la redes. Eran horas y horas de trabajo de producción más la posterior interacción con los seguidores, que también implica muchas horas”.

Morandi cree que la promoción de productos que hacen los famosos en las redes socialeses es un trabajo más, pero al mismo tiempo pone sus límites: “No quiero que mi perfil sea una góndola de la supermercado. Si bien uno de mis mayores ingresos viene de las redes, trato de hacerlo orgánico, prefiero elegir marcas con las que me siento identificada. Pero a la vez, nunca dejo de responder mensajes, ni de hacer contenidos propios. Voy buscando un equilibrio porque el público no me empezó a seguir por las publicidades”.

De todos modos, Sofi es realista y en un momento como éste, en el que los artistas han visto caer las posibilidades de trabajo, la publicidad es una fuente de ingresos. “Yo no juzgo a nadie y menos en la situación que estamos atravesando. Quizá hoy ese artista necesita facturar… Ya habrá espacio para la creación de contenidos”.

Télam

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here