Por Evelina Ramírez

El humo aun se respira en Villa Carlos Paz. Al cierre de esta edición, los principales frentes de fuego cercanos a la ciudad fueron sofocados. Pero queda la preocupación por las consecuencias de lo que deja la destrucción del fuego. Toda la zona quemada en nuestra ciudad corresponde al área protegida AP1, correspondiente a la ladera este de las sierras. 

A la tragedia ambiental se sumaron también dos muertes en Córdoba. Una de ellas fue la de José Roble, el muy conocido propietario del restaurante “Parada 5” en Villa Carlos Paz. Falleció el 24 de septiembre tras descompensarse luego del esfuerzo que realizó ayudando a combatir el fuego en Las Jarillas, donde poseía una vivienda.

Fueron días muy intensos, de emociones encontradas. Bronca, dolor, angustia, tristeza. Las familias que tienen su vivienda al pie de la montaña vivieron momentos de desesperación. Desesperación que fue contenida con la solidaridad y el esfuerzo colectivo de vecinos y vecinas que se pusieron a disposición de las y los bomberos para colaborar en lo que hiciera falta.

El fuego se inició el lunes 21 de septiembre en horas de la siesta. El primer foco se dio en la zona de barrio Sol y Río. Los fuertes vientos y la abundante vegetación seca hicieron que las llamas se propagaran hacia la zona de San Antonio de Arredondo y Las Jarillas. El fuego avanzó de manera violenta y con mucha rapidez. Hubo casas en San Antonio de Arredondo que quedaron rodeadas por el fuego, que solo consumió el entorno natural pero no afectaron la infraestructura de las viviendas.

El fuego iniciado en Sol y Río llegó hasta la estación astrofísica de Bosque Alegre. Recién el jueves 24 de septiembre por la tarde la situación estuvo medianamente controlada. Se montó la guardia de cenizas en la ladera montañosa, controlando los puntos calientes para evitar un reinicio de fuego.

Desde un primer momento, las y los vecinos se pusieron a disposición para colaborar en la tarea de los cuarteles de bomberos. Nadie buscó entorpecer la tarea. Nadie. Por eso, cayeron tan mal las declaraciones del titular de defensa Civil de la provincia, Diego Concha, quien tildó de “irresponsable” la conducta de vecinos que realizaron campañas en las redes para reunirse a combatir las llamas sin conocimientos en la materia.

“Ningún civil debe estar en un incendio porque pone en riesgo su integridad física”, dijo y remarcó: “Me preocupa lo de las redes sociales en el sentido de que se convoca a la gente a trabajar en los incendios. Ayer (por el miércoles 23) tuvimos muchos civiles metidos en medio del incendio en Carlos Paz. Es algo que no es correcto, no corresponde”, comentó en diálogo con Carlos Paz Vivo.

El funcionario provincial destacó que la gente “no tiene conocimiento de cómo caminar en las sierras, ni cómo trabajar en un incendio”. “Me preocupa muchísimo lo que pasó. Difícil para que las unidades de Bomberos se pudieran trasladar, la gente caminando por el medio de la calle, lo que vivimos ayer en Carlos Paz no lo vi en otros lugares”, completó.

Totalmente diferentes fueron las apreciaciones de Marcelo Iriarte, vecino y dirigente del centro vecinal Villa del Río. “Tenemos muchos héroes en Villa del Río. Este es un barrio con historia, con gente que le pone mucha voluntad y con un gran sentido de pertenencia sobre el lugar. Un grupo de jóvenes se armaron su propio equipaje y combatieron el fuego a pesar de que había pocos bomberos”, valoró.

Y agregó: “Fue fundamental el trabajo de los vecinos. A los bomberos se los veía cansados y eran pocos. Estábamos los vecinos frescos, con toda la energía. Creo que Diego Concha deberá pedir una disculpa a muchos vecinos que realmente pusieron el corazón y el esfuerzo. Acá hubo mucha gente que conoce los lugares, conoce donde están los senderos, por donde suben los caballos, por donde pueden subir las motos. Conocemos el territorio más que nadie. La gente realizó una tarea excepcional”.

Para el presidente de Las Rosas Centro, Fernando Revello, quedó en evidencia que los bomberos eran pocos y que la intervención de los aviones hidrantes fue clave para controlar el fuego. Si bien el dirigente valoró la solidaridad vecinal, sostuvo que faltó coordinación para hacer más efectiva esa intervención.

“Tengo sentimientos encontrados. Primero destaco la labor de los bomberos, que realmente arriesgan su vida para apagar el fuego. También destaco la solidaridad de los vecinos, que siempre están. Pero también hay que decir que me parece una locura que 500 personas suban a la montaña sin capacitación, con el peligro que eso implica. Se veía esa cadena humana llevando bidoncitos de agua para apagar el incendio en la punta de la montaña, es una locura.

“Pero, ¿por qué sucede esto? Mi respuesta es que yo puedo entender que había muchos incendios en la provincia de Córdoba y no había posibilidad de traer los aviones hidrantes a Carlos Paz. Pero no nos pueden sorprender los incendios a esta altura de la vida. Hace 30 años que vivo en esta provincia y todos los años hay incendios en esta época. No nos puede sorprender un fuego y quedarnos sin elementos para atacarlo”, consideró.

Y remarcó: “La gente sube a la montaña de manera imprudente, pero lo hace porque está viendo que se viene el fuego para su casa. No había autobombas, ni aviones hidrantes, ni bomberos en la montaña. En el sector de calle Francia al fondo, el fuego se venía y no había nadie tratando de apagarlo. Por eso la gente empezó a subir. Se le puede pedir a la gente que se quede en la base de la montaña pero cuando hay bomberos ya trabajando en el lugar”.

Para Daniela Altamirano, vecina de Sol y Río que tiene su casa pegada a la montaña sobre calle Caraffa, la intervención de los vecinos fue central. “Gracias a los vecinos no se quemó mi casa y la casa de mis vecinos. Eso es literal. 30 vecinos con más de 30 mil litros de agua que aportó la Cooperativa Integral, es lo que hizo que pudiéramos apagar los incendios. De otra manera, el fuego hubiera llegado a mi casa”, relató.

El jueves por la tarde, cuando una cuadrilla de bomberos descendió de la montaña todos tiznados, se encontraron con el aplauso y el agradecimiento de las y los vecinos del barrio. Allí, se les acercó agua fresca y frutas para recuperar la energía.

A pesar del cansancio, las y los bomberos agradecieron el gesto y fueron ellos mismos los que también aplaudieron a la gente que estaba al pie de la montaña en barrio Las Rosas. “Da mucha emoción ver el sacrificio que ha hecho cada persona de traer agua. Hicieron caminitos para alcanzarnos el agua. Es un orgullo ver eso”, dijo la bombera Lorena Massin, responsable de la cuadrilla.

Por su parte, Ignacio –bombero de Villa Giardino que vino a colaborar- también valoró la ayuda de la gente: “La gente nos dio una gran mano. Las quebradas que hay acá (por el cerro ubicado detrás del cementerio) son parecidas a las de la zona de La Calera y El Diquecito. Son quebradas muy complicadas y la gente llegó hasta arriba con bidones, con agua.

“Nosotros, infantes, estábamos con una mochila que se gasta en los primeros 200 metros. Sin esa agua, se complica. Se nota que esta es una zona que hace mucho no se quema. Un vez que agarra fuego, es una temperatura muy elevada. El tiempo y el viento no ayudaban tampoco. La llegada de los aviones hidrantes fue de gran ayuda. Sin los aviones es casi imposible extinguir un incendio de este tipo”, expresó y remarcó: “Dentro del desastre, lo más lindo es ver la solidaridad de la gente”.

Vale insistir: entre bomberos y vecinos no hubo diferencias, hubo colaboración y agradecimiento mutuo.

Desborde

Los últimos meses han sido trágicos para Córdoba. Aun no se ha contabilizado la cantidad de hectáreas quemadas en la provincia. Pero las consecuencias se harán notar a la brevedad. Para el doctor en ciencias biológicas e integrante de la Asamblea Punilla Sur, Fernando Barri, “la magnitud de los incendios se está acercando a los peores de nuestra historia”.

“Estamos cerca de las 70 mil hectáreas de bosque nativo y pastizales incendiados, con toda la pérdida de biodiversidad y servicios eco sistémicos que eso significa, con sucesos trágicos. Esto ha puesto en evidencia que el Plan Provincial de Manejo del Fuego se ha visto desbordado. Necesariamente el gobierno tiene que repensar ese plan en términos de inversión, de infraestructura, de personal, de incorporar más brigadas de incendios forestales.

“La otra reflexión que hay que hacer es que esto no es, como dijo el gobernador, producto de un castigo del clima, sino que es producto de décadas y décadas de malas políticas públicas en materia ambiental. Se han permitido desmontes masivos, la contaminación, el cambio climático global, el avance indiscriminado de la frontera urbana. Lo que se tiene que revertir son esas políticas públicas. Si vemos la foto de hoy, nos preocupamos por los vecinos y por los bomberos. Pero todo esto es consecuencia de lo otro. Lo que tiene que cambiar es la gestión de la política pública”, dijo Barri.

Además consideró que el “gobierno provincial ha dado muestras de que no tiene intención de modificar esos aspectos y no solo eso, sino que reacciona de manera represiva”. En esa línea, hizo alusión al accionar policial contra los vecinos que estaban en el Centro de Operaciones montado en el nudo vial de Las Jarillas, cuando se hizo presente el vicegobernador Manuel Calvo. Esto fue denunciado también por la ONG ADARSA (Asociación de Amigos del Río San Antonio) a través de un comunicado en el que indicaron integrantes de diversas organizaciones se acercaron a escuchar lo que tenían para decir los funcionarios.

“Fuimos intimidados por personal del Municipio de San Antonio y la Policía de Córdoba, quienes incluso llegaron a seguir hasta sus casas -con móviles policiales- a algunos de nuestros integrantes, obligándolos a detenerse e identificarse, en una evidente actitud represiva ante un hecho absolutamente legal y democrático. Nos preguntamos qué esconde esta actitud del Gobierno, que responde con persecuciones a quienes trabajamos voluntariamente por el bienestar general. Estos hechos hacen pensar que en la Provincia de Córdoba no solo está en riesgo el presente y futuro de las generaciones venideras, sino también la democracia”, denunciaron en el escrito.

En cuanto a qué medidas considera necesarias para revertir la situación, Barri reiteró la necesidad de revisar el actual Plan Provincial de Manejo del Fuego. “Creo que tiene que ser repensado y reestructurar. Y hay un aspecto central que es la prevención y el control temprano. A mí me llama mucho la atención que en este momento los políticos estén buscando sacarse una foto en las zonas incendiadas, con los bomberos, como si eso fuera parte de un marketing, cuando en realidad lo que deberían hacer es evitar esa foto. Es decir que nunca llegues a sacarte esa foto. Ahí es donde hay que trabajar fuertemente en la prevención. Eso es algo que el Plan Provincial de Manejo del Fuego abandonó hace muchísimo tiempo. Eso es algo de debería hacerse todo el año y no solo al momento de los incendios”, manifestó.

Detalló que trabajar en la prevención implicaría instancias de educación ambiental intensas en todos los niveles, con todas las instituciones y durante todo el año. También implicaría trabajar con los productores rurales para evitar el uso del fuego como herramienta de rebrote de pasturas y la generación de normas para evitar la especulación inmobiliaria.

“Por estos días circula el mensaje sobre el pedido de la gente de que las zonas quemadas no se puedan urbanizar, hay que decir que la ley de bosques ya lo plantea así. De todos modos, hecha la ley, hecha la trampa. Porque después los municipios o comunas se hacen los desentendidos, autorizando cambios en el uso del suelo”, consideró el biólogo.

En ese sentido subrayó que la demanda ciudadana debería ser interpelar a las autoridades de municipios y comunas para que establezcan con claridad, dentro de los límites de su ejido, cuales son las áreas rojas y amarillas que le corresponden según lo establecido por la ley de bosque 9814. Cada cuerpo legislativo debería, además, generar el plexo normativo que explícitamente indique la prohibición de construir en ese lugar y trabajar en la preservación del entorno natural de este sitio.   

Esa demanda ciudadana ya se ha hecho escuchar en Villa Carlos paz, sobre todo a través de las redes sociales. Por eso, desde el Concejo de Representantes emitieron un comunicado en el que señalan que “el cuerpo normativo de nuestra ciudad, protege nuestro territorio en defensa de  los valores de conservación previstos”.

“Nuestra ciudad ha declarado a través de Ordenanza, Área Protegida (AP1), al área comprendida dentro de las líneas de límite de ejidos de las localidades de Malagueño y San Antonio de Arredondo colindantes con el ejido de la Ciudad de Villa Carlos Paz. Hoy lleva el nombre de Área Protegida CAMIARE. Declarada su intangibilidad, en el Área Protegida queda prohibida toda modificación de las características topográficas del relieve natural, como así también toda alteración y/o modificación del ecosistema natural existente”, se lee en el escrito difundido oficialmente.

Y detalla: “El Concejo de Representantes ha aprobado  diversas normas tendientes a proteger nuestra ladera: Ordenanza N° 5310 – Delimita el Área Protegida de Villa Carlos Paz; Ordenanza N° 6010- Declara la Intangibilidad de la montaña. Determina que sólo se podrán desarrollar en el Área Protegida Intangible actividades de remediación y preservación del bosque serrano, actividades científicas y de interpretación en el medio natural y servicios ambientales; Ordenanza N° 6478- Aprueba el Plan de Manejo del Área Protegida de Villa Carlos Paz-Primera Etapa. La misma norma crea la Comisión Asesora del Plan de Manejo del Área Protegida AP1, que cuenta con la representación de Administración de Parques Nacionales (APN) Intendencia Parque Nacional   el Condorito, con el objeto de asesorarnos y crear ámbitos de trabajo conjunto; Ordenanza N° 6637: Aprueba la primera etapa del PLAN DE DESARROLLO URBANO AMBIENTAL, de los territorios anexados por Ley Provincial Nº 10.595 al ejido preexistente de la Ciudad de Villa Carlos Paz. Allí se determina que el territorio  no incorporado aún a la Zona A de prestación de servicios, se continuará considerando como Áreas Protegidas”.

Es llamativo que en el detalle no aparezca mencionada la ordenanza 4693, a través de la cual en el año 2006 se creó la cuenta de afectación específica destinada a la expropiación de terrenos que hoy están en Área Protegida. Sería oportuno conocer, también, el grado de ejecución de esa cuenta y el detalle de propiedades expropiadas desde el momento de su creación hasta el presente.

Al ser consultado sobre el tema por VillaNos Radio, el intendente Daniel Gómez Gesteira, también descartó de plano que se puedan habilitar urbanizaciones en las zonas afectadas.

“Como intendente tengo un claro concepto de lo que son los emprendimientos inmobiliarios en una ciudad que más que crecer, tiene que desarrollarse de una forma sustentable. De modo que toar que estos incendios fueros provocados a partir de una situación de tipo económica, no me cabe en la cabeza pensarlo. Por eso son fundamentales las actuaciones del Ministerio Público Fiscal. Pensar que una persona, por cuestiones de dinero, puede llegar a un límite tan bajo, me cuesta creerlo.

“El desarrollo viene a la par de un montón de cuestiones. Nosotros tenemos por delante un desafío muy grande: un ejido triplicado. Imaginemos los intereses económicos que puede haber en una tierra tan hermosa, con tanta naturaleza y tanto espacio. El concepto de gestión que tenemos desde hace muchos años es el de crecer a partir de un estudio geomorfológico, saber cómo son las tierras, cuales son los caudales de agua, que recursos tenemos y qué se puede hacer. Creemos que el concepto inmobiliario no puede mover de ninguna forma una sociedad. Villa Carlos paz ha internalizado desde hace varios años que hay que cuidar nuestra ladera montañosa y nuestra naturaleza. Ese es el único camino”.

Consecuencias

Tras el fuego, las consecuencias inmediatas son el desequilibrio ecológico que puede manifestarse de diferentes maneras. En este sentido, Barri sostuvo que lo más grave es que, “el suelo que queda expuesto”.

“Esperemos que estas primeras lluvias sean leves. Esperemos que en los sectores donde el fuego impactó más, no se lave el suelo. Si eso sucede, ocurrirán dos cosas: el suelo perderá capacidad de absorción del agua de lluvia y se pierde el ‘efecto esponja’. Eso implica inundaciones catastróficas cuando llueve y falta de agua cuando no llueve. Ya estamos en un momento crítico, la próxima estación seca será más crítica a partir de estos incendios. Si se lavan los suelos, es más difícil que el bosque y la vegetación se recuperen. De alguna manera iremos perdiendo las sierras si estos fuegos se hacen cada vez más intensos y reiterados”, advirtió el profesional.

Nota correspondiente a la edición n° 557 del periódico La Jornada, del 30 de setiembre de 2020.

1 COMMENT

  1. NO SOLO EL FUEGO DESTRUYE EL ÁREA ¿PROTEGIDA? CAMIARE

    Intangibilidad es un eufemismo acuñado sin sustento alguno en la realidad. Los incendios son devastadores como lo es la invasión de las Aloctonas o Exóticas , que avanzan sin ningún control. También los impactos de arrasado del suelo.

    El Municipio debería tener una Política Ambiental de Estado, pero solo se observan “¿declamaciones ?” que no conducen a la protección efectiva, de un Área como la Camiare.

    De muestra vemos como los impactos de arrasados de suelos, y faldeos serranos, cometidos con el visto bueno del municipio, que jamás actuó en Eficacia y Eficiencia, destruyeron parte de un corredor ambiental invalorable. Para ello se valió del incumplimiento de la Legislación Ambiental.

    La Municipalidad de Villa Carlos Paz, jamás se preocupó u ocupó de catastrar las especies arrasadas del bosque autóctono y pastizal, en los terrenos del Tercer Cuerpo de Ejercito, donde no se cumplieron con las EIA EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL. Empezando por Sancionar y Promulgar Ordenanzas que hacen al Ordenamiento Territorial contrariando la Legislación de Córdoba ( Leyes 7343 y 10.208 ). Otros impactos como en Barrio Costa Azul Sur y propios faldeos, que la Carta Orgánica manda a proteger.

    Por lo tanto hay varios frentes destructivos, más allá de los frentes de fuego. Pero el mayor frente inexpugnable el la ORGANIZACIÓN CERRADA: Municipio de Villa Carlos Paz.

    Juan Carlos Antonio Paesani
    EAyT EDUCACIÓN AMBIENTE y TRABAJO
    http://www.eayt.org

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