El Centro de Operaciones de Emergencia de la provincia de Córdoba (COE), el organismo creado a los fines de coordinar y articular las distintas acciones en el marco de la pandemia de coronavirus, viene realizando una serie de recomendaciones que han sido sistemáticamente desoídas por las autoridades del municipio de Villa Carlos Paz.

La disposición 147/20, fechada el 29 de agosto pasado, sugería ‘suspender las actividades oportunamente habilitadas (por una semana) en el rango horario comprendido entre las 19:00hs. y hasta 06:00hs., a excepción de comercios de cercanía, estaciones de servicio, farmacias y demás servicios esenciales, como así también las industrias y actividad gastronómica bajo modalidad de delivery y take away’.

El municipio respondió con un comunicado donde afirmaba que ‘de no mediar exigencia vinculante en contrario por parte del COE, en nuestra ciudad se continuará con las actividades habilitadas en los horarios oportunamente dispuestos y tal como se venían desarrollando hasta el momento’.

En aquel momento había en Villa Carlos Paz 122 casos confirmados de Covid-19.

La recomendación fue reiterada a través de las disposiciones N° 167/20 (5 de setiembre) y 180/20 (12 de setiembre).

En ambos casos el gobierno resolvió ni siquiera mencionar el tema en los partes oficiales.

La disposición del COE 199/20, del 20 de setiembre, fue más allá. Es que, además de reiterar el pedido de retroceder a fase 1 en horario nocturno, recomendó establecer un ‘cordón sanitario restringido’ hasta el 27 de setiembre inclusive.

Esto implicaba desarrollar una investigación epidemiológica mediante una estrategia combinada de aplicación diagnóstica, con estudios de PCR (hisopados) a las personas sintomáticas, a los contactos estrechos vulnerables (mayores de 60 años, personas con co morbilidades, embarazadas, personal esencial), test serológicos a los contactos estrechos y vigilancia en la población; y suspender las actividades de natatorios, gimnasios y centros de estética.

Villa Carlos Paz registraba, al momento de esta disposición, un total de 221 casos de Covid-19, con 51 confirmados en los últimos siete días, y cerca de un centenar de activos.

Es más que obvio que la curva de contagios se disparó y que la situación se agrava, pero el municipio se niega a dar explicaciones.

De hecho, en la sesión del jueves pasado el oficialismo rechazó tratar un proyecto de resolución impulsado por el edil Gustavo Molina (Capaz) pidiendo que el intendente precise cuáles eran los ‘criterios sanitaristas’ para no acatar la decisión del COE, sin fijar postura sobre si correspondía o no hacerlo. Solo se pretendía conocer las razones por parte de las máximas autoridades en el tema a nivel local. Esto es, el mismo Gómez Gesteira o el secretario de Salud Pública, Julio Niz.

Las fundamentaciones esgrimidas por el bloque oficialista fueron claramente insuficientes. Se apeló a la condición ‘no vinculante’ de la recomendación y a que ‘no existía transmisión comunitaria’ sin datos firmes que corroboren esa afirmación.

Y aunque la nueva recomendación del COE sobre la necesidad de establecer un ‘cordón sanitario restringido’ habla por sí sola de la preocupante situación, el municipio insiste con rechazarla en silencio.

En este punto, y tras algunas consultas realizadas por La Jornada a funcionarios del gobierno (en estricto off the record), se puede concluir que la única razón es política.

Gómez Gesteira no quiere pagar el ‘costo político’ de ordenar un retroceso de fase, teniendo en cuenta la crítica situación que atraviesa el comercio y el sector turístico en particular. Es que, sostienen en el Palacio 16 de Julio, volver a establecer restricciones y suspender habilitaciones es una decisión que sería fuertemente criticada por gran parte de la ciudadanía. Las sucesivas marchas y llamamientos ‘anticuarentena’ alimentan esta lectura.

Y un gobierno que tiene ‘surfeando’ la crisis sanitaria y económica con más cuestionamientos que elogios, no puede permitirse algo así.

De tal forma que la postura parece ser negarse a acatar las recomendaciones (aunque por lo bajo se acuerde en que son necesarias) hasta obligar al COE a tomar una decisión que sea taxativa y vinculante.

Y en ese caso Gómez Gesteira podrá decir: ‘fue el COE’, y deslindar responsabilidades.

1 COMMENT

  1. La irresponsabilidad del intendente al no acatar las reiteradas recomendaciones del COE tiene sus consecuencias, y el daño que le provoca a Carlos Paz es TREMENDO.
    A las autoridades les interesa mas el $$$ que la salud de la población y el intendente debiera ser removido de su cargo por “Mal desempeño de la función pública”

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