Por Evelina Ramírez

Por octavo año consecutivo, Villa Carlos Paz pudo tener su Feria del Libro. Gracias al trabajo articulado del Colectivo de Papel (entidad impulsora del evento), la Cooperativa Integral y la municipalidad de Villa Carlos Paz, del 14 al 17 de agosto se realizó una nueva edición de este evento cultural que ya es referencia.

Como cada edición, la feria llevó un lema. Esta vez la frase elegida fue “Palabras que tienden puentes”. “Con esa frase intentamos sostener la identidad desde el concepto y el espacio que durante siete años nos cobijó: la Galería Turística del Puente Uruguay”, explicaron desde la organización.

A raíz de la situación sanitaria, la feria tuvo que cambiar su modalidad de encuentro y realizarse  a través de medios virtuales. De modo que, en lugar de ser la Galería Turística del puente Uruguay, fueron las redes sociales el punto de encuentro con la palabra.

“El formato ha sido completamente nuevo. Hemos tenido que aprender sobre plataformas y redes sociales en la previa. Hemos tenido una gran presencia de escritores no solo locales sino también de Buenos Aires, Santa Fe, México y España. Si hay algo positivo que nos deja la pandemia es la posibilidad de ampliar el espectro de lo que hacemos con mucha pasión desde hace ocho años”, valoró la docente y escritora Carina Manassero.

“La llama sigue encendida. La cultura dice presente y no se rinde ante los eventos que venimos transitando. Una vez más la palabra vence y desde la paz y la pluralidad de voces encuentra su cauce hacia nuevos caminos”, consideró el librero Mariano Parra, al tiempo que reconoció que “el esfuerzo fue titánico, no sólo para concretar esta feria, sino también por el desafío y la valentía de imaginar esta edición virtual”.

En esta edición 2020, la feria llevó el nombre de Edith Manera, a modo de homenaje y reconocimiento por su labor en la difusión de la cultura popular. De hecho, en el acto de apertura se compartió un video elaborado por Luis Tórtolo, que recupera parte de su trabajo como docente, dirigente cooperativa y sobre todo divulgadora de la cosmogonía de los pueblos originarios.

“Fue una hermosa experiencia. El balance es muy positivo. Sin duda, siempre hay cuestiones para mejorar, pero ha sido enriquecedora esta experiencia de reencuentro con los libros”, expresó por su parte la docente María Inés Medina.

En esa línea, destacó la posibilidad y la apertura que hubo este año a nuevos géneros como los comics y youtubers. “Podemos decir que hoy hay toda una nueva ola de gente lectora que lo hace a través de las redes”, consideró.

En ese sentido sostuvo que la lectura ha sido, para muchas personas, refugio durante esta cuarentena. Por eso, el poder encontrarnos, aunque sea a través de medios virtuales ha sido muy estimulante. “El libro fue nuestro compañero para quienes ya leíamos, pero también para aquellas personas que habían dejado de leer. Estos cuatro días de estar entre libros y entre gente lectora fueron enriquecedores.

“Hubo rondas de lectura online, donde nos divertimos mucho. Nos pusimos en contacto con el otro. Vimos como escriben, como leen, supimos de nuevos títulos. Tuvimos las presencias destacadas de Graciela Ramos y Luciana Pecker, dos escritoras muy convocantes. Como cada feria, quedamos cansados, pero muy felices”, dijo Medina.

Desde el Colectivo de Papel, la agrupación impulsora de la feria, señalaron que la premisa principal del trabajo fue sostener la feria. Como todos los años, en este 2020 también se abrió una convocatoria para que escritores, artistas, poetas y narradores y escuelas envíen sus trabajos para ser difundidos. Y la respuesta fue sorprendente.

“Recibimos más de 300 propuestas. Todo eso lo teníamos que distribuir en los tres días que nos quedaban de feria, descontando el día de la inauguración. Repartimos las propuestas pensando en las temáticas, teniendo en cuenta el domingo como día de las infancias. Logramos darle forma a un cronograma que fue el que se pudo disfrutar en las redes sociales y en el canal de YouTube de la feria”, agregó Manassero.

Consultada sobre los aprendizajes que deja esta edición, Medina sostuvo que lo principal fue a partir del vínculo con las nuevas tecnologías. “La mayoría de los que integramos la comisión organizadora estamos más vinculados al papel. De modo que tuvimos que abrir la cabeza para entender que las redes tiene sus propias reglas y naturaleza. El principal aprendizaje es eso: que podemos usar la tecnología para impulsar estos eventos que tanto nos gustan.

“Y el otro gran aprendizaje es recomponer este diagrama en cuanto a los géneros en la literatura. Es decir: la cantidad de maneras que de escribir que existen y las maneras diferentes de leer. Por eso en el lema ese este año quisimos poner eso, las palabras que tienden puentes y abren puertas. Siempre está la inquietud de encontrarnos con nuevos géneros”, apreció.

Como detalle, no menor para este equipo que motoriza la feria año a año, es que la virtual les ha permitido a las y los organizadores disfrutar más de cada presentación de libro de cada actividad incluida en el cronograma. “Cuando la feria es presencial no podemos estar en todos los eventos, pero esta vez pudimos verla toda”, dijo la docente con satisfacción aunque reconoció que “lo que más extrañamos fue el contacto humano”.

Nota correspondiente a la edición n° 556 del periódico La Jornada, del 26 de agosto de 2020.

1 COMMENT

  1. Qué genios! El anuncio de la Feria del Libro llega a las historia para leer el día 27 de Agosto!! Felicitaciones.

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