Alejandro Moroni, coordinador de la Región Centro de la Fehgra (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina), alertó sobre la crítica situación que está atravesando el sector turístico en todo el país a raíz de la pandemia.

“El momento es muy difícil. Transitamos un presente complejo y tenemos un futuro incierto. Nos está yendo muy mal. En estos más de cien días de inactividad lo único que hemos hecho es acumular deudas”, indicó a VillaNos Radio.

Planteó que la gastronomía reabrió sus puertas “con un protocolo que exige trabajar con menos del 50% de capacidad, y la realidad demuestra que el público no alcanza al 20%. No se cubren gastos operativos, y mucho menos da para pensar en que se va a obtener algún superávit para comenzar a pagar lo que se acumuló de pasivos. Y eso es para la gastronomía, así que proyecten lo que tiene que ver con la hotelería que sigue con los establecimientos cerrados”.

Rescató la seriedad del relevamiento que realizó Fehgra y que, entre otros datos alarmantes, mostró que el 70% de los locales hoteleros y gastronómicos está al borde de la quiebra.

“No somos la única actividad con problemas pero este sector, que se ha manejado siempre sin subsidios, impulsado por el aporte y la inversión privada y no con prebendas estatales, hoy está en una condición como nunca en la historia. Y por eso estamos desde la federación y las filiales pidiendo una ley de emergencia.

Entendemos que así como al campo se le da una ley de emergencia por razones climáticas, por ejemplo, esta instancia extraordinaria que tiene nuestra actividad no tiene otra salida que nos otorguen un complemento, una ayuda que venga desde la nación, la provincia y los municipios”, dijo.

En este punto acotó que hasta el momento, “el único aporte genuino ha sido el ATP (Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) que nos ha otorgado el gobierno nacional, y que no sabemos si se va a mantener”.

“Si el ATP se suspendiera o se cayera, al otro día el 70% de las estructuras gastronómicas y hoteleras del país desaparece”, alertó.

Precisó que un establecimiento, “por más pequeño que sea, invierte no menos de 400 mil pesos por mes para estar cerrado. Y a partir de ahí, en hoteles de hasta cien empelados, estamos hablando de dos o tres millones de pesos por mes. Llevamos tres meses cerrados, así que imaginen el número”.

“Algunos creen que tenemos que usar la plata que tenemos debajo del colchón, y esto se ha hecho. Hay empresarios que han hecho aportes personales pero llega un momento en que si no hay un giro económico que ayude no hay aporte que pueda resistir”, expresó.

Para Moroni, la ley de emergencia que se reclama debe tener como aspectos centrales garantizar el sostenimiento de los ATP “hasta tanto se recupere la actividad, y que de una vez por todas los aportes provinciales y municipales lleguen”.

“Debe haber exenciones en Rentas, Ingresos Brutos, tasas y contribuciones municipales, alumbrado y barrido, en fin… Todo lo que conlleva la estructura de costos de un establecimiento que tiene servicios, pero que hoy no los requiere. Por dar un ejemplo, en la mayoría de los municipios estamos pagando las tasas y los basureros pasan de largo porque como no hay actividad, no se generan residuos”, acotó.

Desde el sector, “estamos avizorando algún tipo de recuperación recién a partir de diciembre y siempre y cuando haya una vacuna, un antídoto o algo que venza el miedo al riesgo de contaminación”.

“Es un tema extremadamente complejo y lo que estamos buscando es sensibilizar a los órganos de decisión, a nivel ejecutivo y legislativo, de tal manera que el objetivo e cumpla, porque si no la Córdoba turística que hemos formado a partir de tanto trabajo y a lo largo de muchos años, va a desaparecer en poquito tiempo”, advirtió.

Consultado sobre la caravana que, en Villa Carlos Paz, se va realizar este viernes en reclamo de la declaración de la emergencia turística, Moroni aclaró que se trata de una decisión “del sector turístico local, más allá de que se están llevando a cabo medidas similares en otras localidades del país”.

“Mi opinión es que está justificada. Hasta acá el municipio ha sido un espectador. Están en cuarentena, tanto el intendente como el secretario de Turismo y no han atendido los problemas del sector en absoluto más allá de haber postergado por 50 días un vencimiento de Industria y Comercio de 2500 o 3000 pesos, cuando cualquier establecimiento hoy gasta entre 500 mil pesos y dos millones de pesos por mes.

La colaboración que ha habido de parte del municipio es paupérrima, no existe, es intangible”, subrayó.

Compartí esta nota y seguinos en las redes

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here