El camino hacia el nuevo edificio del IPEM 190 Dr. Pedro Carande Carro no viene siendo nada sencillo. Muchos lo preveían así, lleno de dificultades; otros no, y creyeron en la promesa del gobierno provincial de encontrar un espacio alternativo para albergar la escuela hasta tanto se termine la construcción del nuevo edificio.

Lo cierto es que fueron necesarias, una vez más, las protestas en la calle para que la problemática tenga visibilidad y para que los responsables tomen las medidas necesarias que lleven a garantizar el normal dictado de clases en un espacio digno.

Repasemos.

A finales de 2019, el predio donde funcionaba la escuela fue declarado inhabitable. Las tareas administrativas y exámenes pendientes se tomaron en diferentes espacios cedidos por instituciones intermedias de la ciudad. De esta manera, las sedes de los centros vecinales de Las Rosas Centro, El Canal y Solares de las Ensenadas; sumado al Centro Operativo de la Coopi en calle Paraguay y las aulas de la escuela García Ferre, albergaron a estudiantes y docentes de la Carande al finalizar el año escolar.

El compromiso asumido por la provincia es que para el ciclo lectivo 2020 se reubicaría a la totalidad de la escuela en un espacio alternativo. Las semanas fueron pasando y el espacio alternativo para que funcione la totalidad de la escuela, no aparecía.

Ante ello, desde el ministerio de Educación anunciaron el alquiler de un galpón ubicado en calle Atenas donde se ubicarían unas 12 aulas con capacidad para 20 estudiantes. El resto de la escuela volvería a funcionar en el Salón de Usos Múltiples de la vieja escuela.

Esto fue lo que despertó el enojo y el rechazo de la comunidad educativa: se estaba proponiendo volver a dictar clases en un lugar declarado inhabitable el año pasado. Además, el predio hoy no cuenta con agua potable ni sanitarios. “Para ir al baño tenemos que pedir permiso a la gente del cementerio”, graficó Sonia Álvarez, vicedirectora a cargo.

“Venimos sufriendo hace tres años mentiras. Quieren volver a parte de los chicos al SUM que quedó en pie y es inhabitable. Todo el predio está en emergencia edilicia. No solo es una cuestión de seguridad y hay que pensar en la parte pedagógica. Pretendemos un edificio nuevo”, señaló Claudia Ruiz Moreno.

A través de la convocatoria a asambleas, la comunidad educativa comenzó a movilizarse para advertir de la situación antes del arranque del ciclo lectivo. Incluso, se pidió al Concejo de Representes que intervenga en la situación (ver aparte).

El lunes 17 de febrero correspondía que docentes y directivos de todas las escuelas del país retomen la actividad. Una de las actividades que se desarrolla en esos primeros días de clase es la jornada de capación dentro del Programa Nacional de Formación Docente Situada. “La palabra “situada” es la que usamos para decir que no tenemos edificio donde funcionar”, dijo a VillaNos Radio Gabriela Fernández, docente de la institución. 

En una nutrida asamblea desarrollada el 19 de febrero en el centro vecinal de barrio Las Rosas Centro, se resolvió definir un plan de lucha que implique volver a protestar en la calle. Ese mismo día se procedió a cortar media calzada de avenida Cárcano, a la altura de calle Atenas.

“Estamos acá, bajo el sol, peleando por el colegio. Estamos cansados de que nos mientan. Se nos burlan en la cara”, dijo la docente Viviana Ferreyra desde el corte en la ruta. “Como mamá me siento decepcionada. El gobierno nos mintió en todas las reuniones que tuvimos. Nos prometieron cosas que no cumplieron”, añadió Soledad, madre de una estudiante.

La respuesta

La trascendencia pública y mediática (el tema llegó también a los medios provinciales), hizo que el ministerio de Educación vuelva sobre sus pasos y busque un espacio alternativo que albergue a la totalidad de la escuela.

Y el lugar apareció.

A través de un comunicado, el ministerio informó que con el acuerdo de las autoridades de la escuela y de la dirección general de Educación Secundaria se dispuso “reacondicionar dos edificios ubicados sobre calle Atenas, distantes a una cuadra del predio actual dónde se lleva a cabo la obra”.

Se instalarán allí 16 aulas y área de gobierno para albergar a los dos turnos de la institución, es decir el 100 por ciento de la población escolar.

“Se ha comenzado con la adaptación de estos espacios para el funcionamiento de la escuela, estimando que uno de los dos edificios esté listo para el 9 de marzo y el otro para el 16 de ese mes. La dirección general de nivel está trabajando en una planificación pedagógica estratégica para garantizar los tiempos escolares”, señaló el documento.

Se aclaró, asimismo, que la empresa adjudicataria responsable de la construcción de la nueva infraestructura, “ha percibido un anticipo financiero tal lo establecido en el contrato de obra, más el pago de tres certificados de trabajos cumplimentados”.

“Este espacio será usado mientras dure la construcción del nuevo edificio, cuya culminación está prevista para el ciclo lectivo 2021”, precisó.

Por otro lado, y respecto al atraso de las obras, el ministerio de Educación explicó que, “las variables macro económicas imprimieron una demora en el avance de las tareas, al tiempo que levantar nueva infraestructura con la población escolar en el mismo predio complejizó aún más la tarea”.

La directora de la institución, Claudia Zulberti, celebró con cautela el acuerdo y afirmó: “Están garantizados todos los espacios áulicos”.

“El mensaje para los papás, que están muy preocupados, es que tenemos el espacio físico. Lo están acondicionando y tenemos donde funcionar durante todo el tiempo que signifique la construcción del nuevo edificio”, añadió.

Además, detalló que desde la municipalidad se dio garantías de que continuará brindándose el PAICOR. “No se cocinará en la escuela, pero sí se entregarán las viandas”, dijo Zulberti y precisó que esto implica tanto el almuerzo como el desayuno para el turno mañana y la merienda para el turno tarde.

“Toda la escuela funcionará en un mismo espacio. Eso era lo que estábamos pidiendo. Vamos a estar conformes cuando entremos y veamos cómo está todo. Por supuesto haremos un seguimiento sobre cómo se avanza en el acondicionamiento de los espacios”, dijo.

La pelea de la comunidad educativa del Carande Carro da cuenta de que por más consagrado que se encuentre un derecho -en constituciones nacionales, provinciales, cartas orgánicas, leyes y ordenanza-, nada de eso garantiza su efectivo cumplimiento por parte del Estado (que sanciona esas mismas leyes).

Lo que garantiza un derecho es la lucha colectiva. Y el Carande está de pie para defender el derecho a una educación digna.

La solidaridad de otras instituciones  

A través de diferentes comunicados, las instituciones educativas de nuestra ciudad expresaron su solidaridad y respaldo a la lucha de la comunidad educativa del Carande.

El IPEM 316 Eva Duarte de Perón difundió un documento que bajo el título “Todos somos la Carande” se solidariza con “la lucha que lleva adelante dicha comunidad por la situación crítica que atraviesa la institución en relación a las condiciones edilicias del establecimiento”.

“Desde nuestra institución acompañamos el reclamo y exigimos a las autoridades provinciales una pronta respuesta a las necesidades de dicha comunidad. Para nosotros ‘La Carande’ es considerada la madre de las escuelas públicas secundarias de la ciudad, la que posee una de las mayores matrículas y permanentemente acompaña con su trabajo el resto de las escuelas toda vez que lo solicitamos, un ejemplo de esto es la tradicional Feria de Ciencias que se realiza todos los años”, expresa el comunicado.

El Instituto Parroquial Bernardo D’Elía también se solidarizó con la comunidad educativa “frente la difícil situación en la que se encuentra”.

“El derecho Universal a la Educación tiene que ser garantizado por el Estado, para todos por igual, con la premura en las decisiones y los aportes necesarios. Nuestros estudiantes merecen condiciones dignas con acceso a los materiales e infraestructura pertinentes para desarrollar sus procesos de aprendizaje.

“La comunidad educativa de nuestra institución se pone a su disposición para acompañarlos en la lucha que promueva una pronta solución y la recuperación de un edificio apto que permita condiciones dignas para todos los actores de la Educación”, señala el documento.

El Instituto de Enseñanza Secundaria y Superior (IESS), también se puso a disposición ante el “difícil momento para la vida institucional de la primera escuela de educación secundaria, de gestión pública, de nuestra ciudad”.

“Los estudiantes merecen condiciones dignas donde desarrollar sus trayectorias escolares. El derecho a la educación, debe ser garantizado por el Estado, arbitrando todas las herramientas necesarias para asegurar procesos significativos de aprendizajes, en un ambiente de calidad, donde se resguarden los derechos de todo actor educativo.

“Quienes integramos la comunidad educativa del IESS, nos solidarizamos con quienes forman parte del IPEM 190, entendiendo la importancia del fin que persiguen ambas instituciones. La educación es un derecho garantizado en nuestro marco normativo y es a través de la lucha colectiva, la articulación institucional y la cohesión social, que lograremos una educación de calidad para nuestros jóvenes”, afirman las trabajadoras y trabajadores del IESS.

Desde la comisión directiva del centro vecinal Las Rosas Centro también se pronunciaron al respecto a través de una carta abierta. “Trabajamos por el bien común del barrio, como las escuelas lo hacen por sus alumnos. No podemos menos que ponernos a disposición de la comunidad educativa del IPEM 190 Pedro A. Carande Carro. Lo hacemos no solo porque somos una Institución solidaria, que estando muy cerquita, ya desde el año pasado ofrecimos nuestra sede vecinal para culminar el dictado de clases y toma de exámenes, sino también por el compromiso que tenemos con los vecinos y sus hijos. Porque nos importa que jóvenes de nuestro barrio y de barrios aledaños que van a esta escuela, puedan seguir estudiando, y que sin ‘la Carande’ seguramente muchos de ellos estarían en la calle.

“Apelamos a que el Estado se ocupe rápidamente de resolver la situación edilicia de esta escuela emblema de la ciudad, y que los vecinos no nos mantengamos al margen, adormecidos, como si el problema fuera de otros. No nos quedemos inmóvil al borde del camino, como decía Mario Benedetti, y nos comprometamos, porque una escuela que se cae es un fracaso de todos”, cierra el comunicado.

La problemática en el Concejo

La dramática situación del IPEM 190 Dr. Pedro Carande Carro tuvo su correlato en el recinto legislativo. En la sesión del jueves 13 de febrero, estudiantes, sus familias, docentes y directivos se hicieron presentes en el recinto legislativo para solicitar a los concejales que acompañen el reclamo. “No se puede poner a los alumnos y docentes en un lugar, hacinados. Esto no es digno. Venimos a pedir que intervengan, porque los alumnos y docentes son vecinos de Carlos Paz. Estamos desprotegidos”, dijo Claudia, una de las mamás.

Por su parte, Ernestina Godoy, presidenta del centro de Estudiantes fue enérgica en su interpelación a los ediles: “Ustedes pueden ser un nexo con el gobierno provincial. Se lo pedimos encarecidamente y que lo hagan lo antes posible. Teóricamente, los docentes empiezan a trabajar el lunes y tienen que ir al SUM donde el techo se puede caer. Necesitamos que nos acompañen. Yo quiero empezar las clases”, remarcó.  

Sonia Álvarez, vicedirectora a cargo y también madre de una estudiante, reforzó: “Necesitamos el apoyo de la municipalidad. Somos carlospacenses y ustedes son nuestros funcionarios y necesitamos que nos apoyen. Queremos la escuela y queremos dar clases”.

Tras la intervención, el edil Gustavo Molina pidió que se discuta sobre tablas el proyecto de comunicación a través del cual el Concejo le expresa al gobierno provincial su “preocupación estado del edificio del IPEM N°190 Pedro Carande Carro”.

El punto terminó aprobándose por unanimidad, ante la nutrida concurrencia de estudiantes, familias y docentes presentes en el recinto.

De parte del oficialismo, quien hizo uso de la palabra en este pugno fue el edil Sebastián Guruceta quien planteó incluir en el proyecto las dos notas que ya se habían dirigido al ministerio referidos a este tema. Y añadió: “los centros educacionales son responsabilidad exclusiva de la provincia. De parte de la municipalidad nos queda gestionar y manifestar la preocupación que tenemos”.

A su turno, el concejal Daniel Ribetti (Carlos Paz Despierta) tuvo una enfática intervención en la que dijo: “Pensar en la posibilidad de una escuela-galpón, es patético. Nadie en su sano juicio mandaría a sus hijos a una escuela-galpón. Es tremendo que esto esté pasando. Cuando celebrábamos el fin de las escuelas contenedor, ahora tenemos que hablar de las escuelas-galpón cuyas aulas son de Durlock. No lo podemos permitir”.

Y añadió: “Celebro que el oficialismo haya tomado la decisión de acompañar este proyecto de comunicación. Espero que empiecen a acompañar con la presencia estos procesos y que esto sea el comienzo de una gestión más enfática ante la provincia. Hay que traccionar por soluciones reales”.

Nota correspondiente a la edición n° 550 del periódico La Jornada, del 26 de febrero de 2020.

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