Una comisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos dominada por la oposición demócrata aprobó hoy los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso contra Donald Trump, en un nuevo paso hacia la apertura de un juicio político contra el presidente de la potencia norteamericana.

Tras la aprobación de los cargos en la Comisión de Asuntos Judiciales, con 23 votos demócratas contra 17 de los republicanos, el caso pasará al pleno de la cámara para una votación prevista para la semana próxima.

Los demócratas controlan la Cámara de Representantes, donde se necesita sólo una mayoría simple para aprobar el impeachment contra Trump.

Pero los republicanos han cerrado filas tras el presidente de manera unánime, y Trump confía en ser rápidamente absuelto en el juicio propiamente dicho en el Senado, donde su partido tiene mayoría y donde se necesitan dos terceras partes de los votos para destituirlo.

Apenas conocido el resultado de la votación en la comisión de Asuntos Judiciales, la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, emitió una declaración en la que señaló que Trump “desea recibir un trato justo en el Senado y un debido proceso que desgraciadamente se le sigue negando en la Cámara de Representantes”.

Grisham agregó que “esta farsa desesperada de la investigación de juicio político en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes ha alcanzado su final vergonzoso”.

En los últimos meses, seis comités de la Cámara Baja se involucraron en una investigación para abrir un posible juicio político al mandatario, que ha incluido audiencias de testigos, tanto a puerta cerrada como en público.

Trump fue acusado de abuso de poder por haber pedido a Ucrania que investigara al ex vicepresidente demócrata Joe Biden, su potencial rival electoral en 2020, mientras la Casa Blanca retenía unos 400 millones de dólares en ayuda militar para Kiev como herramienta de presión.

El otro cargo, obstrucción del Congreso, es por haber intentado poner escollos a los esfuerzos de la Cámara de Representantes de investigar sus acciones. El trámite en la comisión controlada por los demócratas debía haberse completado ayer, pero a última hora su presidente, Jerrold Nadler, tuvo que aplazarlo hasta hoy luego de clausurar abruptamente una sesión de 14 horas en la que los congresistas republicanos demoraron adrede la aprobación de los cargos contra Trump.

El súbito giro del jueves a la noche reflejó, una vez más, la polarización en el Congreso, que se replican en la nación en su conjunto, sobre si Trump debe ser sometido a juicio político y eventualmente destituido.

Los congresistas republicanos asignados a la comisión se enfrascaron ayer, en el segundo día de una maratónica sesión, en la estrategia dilatoria de introducir a debate múltiples enmiendas destinadas a revocar los dos cargos formales contra el presidente pese a que no había posibilidad de ganarse el apoyo de ningún demócrata.

Trump apeló hoy temprano a Twitter para elogiar a los republicanos de la comisión, a quienes dijo que “ayer estuvieron fantásticos”.

“¡Los demócratas no tienen ninguna prueba, pero la unidad & pura genialidad de los guerreros republicanos, de todos ellos, fue algo hermoso de ver! ¡Los demócratas no tenían respuestas y querían irse!”, agregó.

Trump es el cuarto presidente de Estados Unidos en enfrentar un procedimiento de impeachment y el primero que al mismo tiempo busca su reelección.

El resultado de la votación de la semana próxima en la Cámara de Representantes -que aún no tiene fecha- entraña serios riesgos para ambos partidos antes de los comicios de noviembre de 2020.

Los estadounidenses están fuertemente divididos sobre si los actos del presidente justifican un juicio político y sobre si debería ser el Congreso o los votantes quienes decidan si debe conservar su cargo.

Trump insiste en que no hizo nada malo y ha calificado los esfuerzos de los demócratas de farsa políticamente motivada y de algo perjudicial para el país. Los demócratas controlan la Cámara de Representantes, donde se necesita sólo una mayoría simple para aprobar el impeachment contra Trump.

Los republicanos han cerrado filas tras el presidente de manera unánime, y Trump confía en ser rápidamente absuelto en el juicio propiamente dicho en el Senado, donde su partido tiene mayoría y donde se necesitan dos terceras partes de los votos para destituirlo.

Télam

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