En horas del mediodía de este domingo, falleció Luis Medina Allende, según se supo a conocerse la información de la muerte que fue confirmada por familiares del político cordobés.

Medina Allende vivía en Tanti, no se encontraba bien de salud y había sido internado hace dos días en la Red Integrada de Salud -Sanatorio Punilla, del Hospital Italiano de Carlos Paz.

Los médicos lo operaron, le hicieron algunos estudios exploratorios pero su delicado estado de salud y una arritmia terminaron con su deceso.

Tenía 88 y murió luego de una serie de complicaciones de carácter gastrointestinal, sumadas a su delicado estado de salud y una arritmia.

Según dijeron, no habrá ceremonia velatoria y los restos del ex dirigente radical serán depositado en el cementerio San Jerónimo, en el panteón familiar.

Medina Allende era hijo de un prestigioso ingeniero integrante de la generación radical que alcanzó su máximo brillo durante la gestión del gobernador Amadeo Sabattini, en la primera mitad del siglo pasado.

Cuando asistía a segundo grado, en la escuela que funcionaba donde hoy se levanta el centro de compras Patio Olmos, fue compañero de otro niño con el que uniría su destino político adulto: el tres veces gobernador de Córdoba Eduardo César Angeloz.

El 9 de mayo de 2001 terminó de cumplir la condena judicial de ocho años de cárcel que consiguió por protagonizar uno de esos escándalos que sacuden a los gobiernos peor que un terremoto de 8 grados Richter.

“Medina Allende fue fiel representante de unos años políticos marcados por la corrupción administrativa y por la decadencia de una generación política provincial que mostró su agotamiento en 1995, cuando el tercer ciclo angelocista se derrumbó bajo el exceso de 11 años consecutivos signados por un mismo apellido”, escribió el periodista Sergio Carreras.

Medina Allende estuvo involucrado en el famoso caso del “Buen Pastor”, el escándalo histórico que además de indignación pública, provocó gestos de “admiración” frente a la habilidad que el personaje habría demostrado en aquellas gestiones.

El público lo resumió así: Medina Allende, por entonces diputado provincial radical, le vendió la que era la cárcel de mujeres Buen Pastor (hoy, un centro comercial con paseo) a un empresario alemán, al que convenció de que allí podía instalar un casino.

El caso se conoció a finales de 1993 y duró años y años.

Medina Allende fue detenido en marzo de 1994, luego de protagonizar momentos antológicos y de convertirse en el prófugo más buscado del siglo.

El fallo contra Medina Allende fue considerado ejemplar. Los jueces lo consideraron casi un terrorista de Estado, sin embargo, el se autodefinió por esos días como “un honesto estafador”.

Cba24n

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