El fenómeno cordobés de trap Paulo Londra, referente local de una cultura musical que fusiona rap y electrónica, con la impronta latinoamericana del reggaeton, ofreció anoche un recital en el Hipódromo de Palermo en el que recorrió su disco “Homerun” y fue celebrado en clave familiar por unas 25.000 personas.

La cita comenzó con una previa que reservó lugar para las presentaciones de Toto Ferro, Malena Villa y Lit Killah, figuras que son parte de una generación que no supera el cuarto de siglo en edad y que viene moldeando la identidad de este género que crece día a día.

En paralelo, afuera del predio la gente circulaba pero también muchos hacían tiempo para entrar a las 21 solo para ver a Londra, como Sofía, de 30 años, que había ido desde Núñez y se había encontrado en la puerta con dos amigos, Iván (26) y Gonzalo (30).

“Me parece que no somos del target…”, esbozó Sofía, apoyada sobre la baranda de protección de la avenida Libertador, afuera del hipódromo, mientras tomaba una cerveza con sus compañeros.

Los tres amigos echaron un vistazo a su alrededor, observaron por instantes las familias que caminaban frente a ellos en dirección a las puertas de ingreso y Gonzalo, señalando a sus costados, replicó entre algunas risas: “De pronto nos encontramos rodeados de gente mucho más joven que nosotros”.

La razón por la que Iván, Sofía y Gonzalo querían ver al fenómeno cordobés estaba relacionada con dos motivos, Londra se las había arreglado para viralizarse y batir récords de reproducciones. “Lo escuchamos siempre y suena en todos lados -admitió Sofía-. Todos sus temas son hits, eso es lo divertido”.

El músico tiene 21 años, pero su primera participación en algo relacionado a ese universo sonoro fue a los 13, cuando se inscribió en una competencia de freestyle; sin embargo, recién a los 19 (2017) decidió difundir su primer simple “Relax”, que alcanzó una indiscutible popularidad y que lo plantó en la escena como alguien disruptivo.

Este año lanzó “Homerun”, trabajo que le dio dos shows agotados en la sala cordobesa Quality, dos presentaciones en Madrid y Barcelona y que lo ubicó en un Hipódromo de Palermo con localidades agotadas, sin necesidad de hacer escalas intermedias en estadios o teatros porteños.

Adentro del predio, llena de glitter -aunque en general se trata de un público al natural, sin sobreproducción estética- Anabella, de 23 años, diferenció al cordobés del resto de los traperos: “No escribe canciones agresivas y eso es un valor”, enunciado con el que coincidió Eliana, de 25 años, que había ido desde Tigre con tres amigos.

“¿Ustedes piensan que tengo miedo o que no tengo miedo? Vengan acá arriba a ver si no tengo miedo”, deslizó con humor el cordobés desde el escenario, en una hazaña por lograr aún más cercanía con el público.

Y lo logra. Con una emoción que la envolvía en cada palabra, Fátima, de 26 años, contó que fue al show con su cuñada, tres años menor: “Le regalé la entrada para el día del niño y vinimos junto a tres personas más, todas de Marcos Paz. Me hice fanática de Paulo con el tiempo, es un groso. Lo amamos. Es humilde y no veo eso en otros artistas”.

No fue la única persona en mencionar como atributo de Londra su humildad. Por ejemplo, Guadalupe, de 12 años, que fue acompañada de su madre, su vecino y la madre de su vecino, subrayó que una de las cosas que más le gustan de él, además de su acento cordobés, es que “no sea presumido”.

Londra apareció con jean celeste y un buzo cuya capucha le ocultaba gran parte del rostro; cantó, jugó al básquet, abrazó a sus amigos, caminó de lado a lado del escenario y a veces permitió que asome un baile tímido; no dejó de agradecerle a la gente; se presentó como uno más, como si fuera Guadalupe o el vecino, con la diferencia de que a él lo escuchan 14,5 millones oyentes mensuales y es uno de los nominados por la categoría Mejor Artista Joven de los Grammy Latino.

Impulsado por un repentino ascenso en menos de dos años, el cordobés se paró frente a 25.000 personas que aprovecharon los momentos de silencio que hay en cada canción para gritar a coro el nombre del músico. “Si estoy acá es gracias ustedes que vienen. Gracias”, dijo una vez más.

Además de improvisar una pieza de freestyle a partir de la palabra “cámara” que eligió una chica del público, Londra repasó todas las canciones de su álbum debut “Homerun”, como “Nena maldición” que asumió haberle cambiado la vida, hits como “Forever alone”, “Chica paranormal”, e incluyó la colaboración que hizo con Ed Sheeran, entre 25 temas.

Los pre-adolescentes miraban arrobados y los adolescentes y adultos bailaban a la par; pero no solo ocurrió dentro del predio: Afuera, detrás de las rejas que separan la pista de carrera de la avenida, estaba Lourdes, de 12 años, con su madre y su hermanito de dos que, imposibilitados de comprar entradas (las de campo ayer superaban los 5.000 pesos en portales de reventa y un campo vip llegaba a la exorbitante cifra de 18.000), decidieron escuchar a la distancia, y no fueron los únicos.

Télam

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