En la primera sesión ordinaria del período de gobierno 2019-2023, el Concejo de Representantes aprobó con los votos del bloque de Carlos Paz Unido dos proyectos que, en la práctica, validan un drástico cambio en la interpretación de la Carta Orgánica Municipal (COM) relacionado a la contratación de obras pública.

En síntesis, el oficialismo eliminó de un plumazo las audiencias públicas, la doble lectura y la mayoría agravada.

Es que, desde la puesta en vigencia de la COM, en 2008, el cuerpo legislativo utilizaba para aprobar todos los proyectos que implicaban contratación de obra pública el mecanismo de doble lectura, audiencia pública en el medio para escuchar a los vecinos y dos tercios de los votos.

La oposición se plantó con firmeza para rechazar esta modificación que arrasa con la tradición legislativa, reclamando de mínima más tiempo para analizar la situación y conseguir un dictamen jurídico de Asesoría Letrada, pero no pudo contra la decisión y los siete votos de un oficialismo que se mostró implacable e intransigente.

Aparentemente, el nuevo criterio se utilizará solo en los casos de obras públicas íntegramente financiadas por el municipio. Para los proyectos que en parte o totalmente deben ser afrontados por los vecinos directamente y por fuera de las tasas, se mantendría la doble lectura, audiencia pública y mayoría agravada.

La decisión del bloque de Carlos Paz Unido de avanzar con este cambio sorprendió no solo por lo unilateral del planteo, sino también por una pretendida ‘urgencia’ que no se supo justificar, y por lo intempestivo.

Es que recién el día anterior a la sesión, en la reunión de la comisión de Desarrollo Urbano Ambiental que preside Carla Livelli, adelantaron esta idea.

Según explicitaron los ediles oficialistas en dicha oportunidad, para avanzar con los proyectos para contratar obras públicas no es necesario utilizar el mecanismo de doble lectura con mayoría agravada y audiencia pública, sino mayoría simple y una sola lectura.

Argumentaron que el inciso 8 del artículo 134 de la Carta Orgánica Municipal (COM) que se refiere a los casos donde se debe utilizar doble lectura habla de ‘aprobar los pliegos de bases y condiciones de concesiones de obras y servicios públicos, como así también su otorgamiento (…)’, y que contratar una obra pública como puede ser la electrificación del Lote H o la Plaza de los Artesanos, no implica una concesión y por lo tanto escapa a esta disposición.

El tema es que desde la puesta en vigencia de la COM, en 2008, e incluyendo las dos gestiones anteriores de Carlos Paz Unido, todos los proyectos vinculados a contratación de obra pública se aprobaron con doble lectura, audiencia pública y mayoría agravada.

“Nos equivocamos”, fue la respuesta.

La discusión en el recinto

Con este antecedente, la primera sesión ordinaria había generado expectativa para ver cómo se iba a zanjar la cuestión públicamente.

La sesión sirvió, también, para conocer los nuevos liderazgos.

Con Soledad Zacarías en la presidencia, Sebastián Guruceta llegó para ser el encargado de la defensa política de los proyectos de la gestión Gómez Gesteira, relegando a sus compañeros de bloque –al menos en esta primera instancia- a ser meros espectadores, con la salvedad de alguna participación de Carla Livelli. Ambos se trenzaron en un duelo de chicanas y pases de factura con los ediles del frente Capaz, Natalia Lenci y Gustavo Molina. Los concejales opositores reelectos demostraron, por su parte, que están dispuestos a dar batalla.

Los debutantes Carlos Quaranta (Carlos Paz Inteligente), Jorge Lassaga (Carlos Paz Somos Todos) y Daniel Ribetti (Carlos Paz Despierta) esgrimieron con solidez sus argumentos y propuestas.

El avasallador planteo del oficialismo, que ante la menor discrepancia parece dispuesto a levantar una pared de siete manos, terminó por aglutinar sorpresivamente a una oposición que se caracteriza por sus matices.

Los dos únicos despachos que se trataron en la sesión tenían relación con obras públicas. Por un lado, la “Electrificación del loteo Programas – Terrenos para tu vivienda– Lo tengo de Villa Carlos Paz”; y por otro, la Plaza de los Artesanos.

Con todos de acuerdo en que las obras son necesarias, el largo debate (se extendió por casi dos horas) giró en torno al cambio en la metodología que pretendía imponer el oficialismo.

Fue Livelli quien presentó el proyecto para electrificar el famoso Lote H.

“Eso permitirá la habilitación definitiva del loteo. Descuento el apoyo de todos los concejales”, chicaneó.

Molina salió al cruce desde su banca y sostuvo que si bien estaba de acuerdo con el proyecto, cuestionaba la metodología para aprobarlo.

“Implica una ruptura en la tradición republicana de este Concejo. Me hace mucho ruido que se cercene la posibilidad de expresión de los vecinos. Este cambio es absurdo y autoritario”, afirmó.

Desde CPU Guruceta respondió que el mecanismo “está dentro de la Carta Orgánica”, y opinó que si antes usaron otra metodología “ha sido por error”.

En este punto, lanzado en la defensa de la postura del oficialismo, señaló que anteriormente pueden haber aprobado las obras en doble lectura y audiencia porque el Concejo “estaba manejado por la oposición que había maniatado al oficialismo”.

Aunque en las dos gestiones de Avilés Guruceta se desempeñó como miembro del gabinete del ejecutivo, estas expresiones explicitan que desconoce absolutamente como ha sido la relación de fuerzas en el cuerpo legislativo.

Consideró, también, que algunas de las decisiones tomadas con ese criterio, podían estar “viciadas de nulidad”. Zacarías y Livelli, integrantes del Concejo en la gestión anterior, solo atinaban a asentir.

Jorge Lassaga, por su parte, también aclaró que la discusión no es por la obra si no “por el procedimiento”.

“Hace años este Concejo vota la obra pública con doble lectura y mayoría agravada y ahora se cambia. Lo que pedimos es pasarlo a comisión y pedirle al Asesor Letrado un dictamen con su firma”, dijo.

Daniel Ribetti se expresó en el mismo sentido. “Los que recién llegamos al Concejo nos encontramos asombrados por este cambio de criterio. Me llama la atención y pedimos tiempo para entenderlo”, indicó.

Lenci hizo hincapié en que el espíritu de la Carta Orgánica debe ser interpretar su texto siempre a favor de la participación de los vecinos, y advirtió que la falta de audiencias públicas genera menos transparencia “porque el vecino no se puede expresar”.

“En la falta de transparencia se aloja la corrupción”, lanzó.

Carlos Quaranta, a su turno, observó que el cambio de criterio “deja de lado que muchos concejales interpretaron que implicaba doble lectura y audiencia, mínimamente”.

“Sería prudente estudiar más profundamente este tema. Dos semanas no van a cambiar la situación de las obras y todos las vamos a apoyar”, agregó.

Acto seguido mocionó darle tratamiento de doble lectura hasta tanto pudieran tenerse certezas. El oficialismo lo rechazó.

Lassaga propuso devolver el punto a comisión, con la misma idea, y el oficialismo también rechazó esta alternativa.

Para fortalecer su postura, Guruceta hizo alusión a un dictamen jurídico-económico de una línea firmado por un abogado de Asesoría Letrada y el secretario de Economía donde decía que correspondía simple lectura.

La palabra volvió a Molina, y le respondió a Guruceta respecto a que la oposición dominó en el Concejo en la gestión anterior.

“Lo tuve que anotar porque no lo puedo creer. Tengo más de 80 proyectos presentados y la mayoría nunca fueron tratados. Desde el oficialismo hicieron lo que quisieron y como quisieron”, dijo. Y recordó que cuando Guruceta fue concejal (en el período 2007-2011) “se cansó de aprobar proyectos similares a este” con doble lectura.

“Desde Carlos Paz Despierta no venimos a oponernos a nada. Pero lo que están haciendo es un desprecio muy grande a los ciudadanos que nos votaron. Sumando los votos de las minorías no es un porcentaje despreciable. Tenemos una representación legítima, no estamos acá caprichosamente”, sostuvo Ribetti. Y llamó a tener un gesto de “responsabilidad cívica” que nunca llegó.

Puesto a votación, la maquinaria oficialista se puso en marcha y los siete votos aprobaron el proyecto.

La misma suerte correría el proyecto relacionado al Paseo de los Artesanos.

Cuando se abrió el debate sobre este punto, se sumaron algunos nuevos conceptos aunque las posturas, básicamente, se repitieron.

Molina enumeró una serie de proyectos de obra pública aprobados en 2019 con el mecanismo de doble lectura; y Guruceta insistió con que esa decisión es “irracional”.

Lassaga apuntó que si bien el oficialismo parece tenerlo resuelto, “no hay nada aclarado”.

“Es el criterio de Guruceta. De una fuerza que sacó el 35% de los votos y tiene siete votos acá y dicen ser los mandantes de la Carta Orgánica”, disparó.

Las siete manos levantadas de Zacarías, Guruceta, Villalobos, Fernández, Melana y Morla aprobaron el proyecto y fijaron un antecedente que marcará la gestión.

Como corolario de la sesión quedó claro, sin margen para dudas, que el bloque de Carlos Paz Unido está dispuesto a hacer valer su mayoría sin que le tiemble el pulso y aunque eso implique restringir, cada vez más, la participación ciudadana.

Nota correspondiente a la edición n° 544 del periódico La Jornada, del 28 de agosto de 2019.

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