Por Evelina Ramírez

El 12 de agosto fue la fecha en la que el intendente electo Daniel Gómez Gesteira asumió el pleno ejercicio de sus funciones al frente del ejecutivo municipal, tras los resultados de los comicios desarrollados el pasado 30 de junio.

Daniel Gómez Gesteira asume, también, el desafío de desarrollar su propia impronta en la política local sucediendo a Esteban Avilés, quien no ha dejado de tener protagonismo hasta el último minuto de su mandato (e incluso después). Por eso decimos que el actual intendente asume el desafío de desarrollar sus propios modos de hacer política y de llevar adelante una gestión de gobierno.

“Esteban Avilés es un amigo, pero la amistad no tiene nada que ver en la política. Hemos construido política durante muchos años juntos y él tiene hoy un desafío muy importante que es el de ser legislador provincial. En este sentido, creo que será positivo no sólo para Carlos Paz, sino para Punilla tenerlo a Avilés trabajando en el esquema provincial. Su intendencia, en términos de gestión, ha sido muy positiva y ese nexo seguirá existiendo. Es un dirigente político muy importante y ahora aprovecharemos su situación de trabajo en el esquema provincial”, dijo Gómez Gesteira al ser consultado en el acto de proclamación de autoridades por parte de la Junta Electoral Municipal.

La asunción

El acto de asunción de las autoridades se desarrolló en el renovado estadio Arena (ex polideportivo Santa Rita), que fue inaugurado por Avilés minutos antes dejar su mandato.

Vale decir que ese mismo día el intendente saliente llevó adelante una serie de inauguraciones que incluyó el jardín vertical en el Reloj Cu-Cú, el laboratorio de monitoreo integral del embalse San Roque (sin que al día de hoy se conozca quien estará al frente de este espacio) y la estatua del perro “Capitán” en el cementerio municipal.

Tras el corte de cintas para dejar oficialmente inaugurado el estadio Arena hubo un breve receso para que la prensa pudiera dialogar con las autoridades.

Luego, se levantó el cuarto intermedio de la sesión preparatoria del Concejo de Representantes que se había iniciado el jueves 8 de agosto. 

Tras el juramento de los nuevos integrantes del Concejo de Representantes y del Tribunal de Cuentas (ver aparte), la flamante presidenta del cuerpo legislativo, Soledad Zacarías, se apartó del reglamento interno que rige la labor parlamentaria e invitó a Avilés para que dirija unas palabras antes del traspaso del mando.

En primer lugar, el intendente saliente resaltó las características del recién inaugurado estadio Arena. Luego se lanzó a hacer un repaso de sus dos etapas al frente del gobierno municipal.

“Fuimos el único gobierno que en estos ocho años no se endeudó, el único que tuvo superávit, y el que más invirtió en obras de infraestructura para la ciudad”, señaló.

Habló de “cumplir la ley, ser coherentes y trabajar con el vecino en resolver los desafíos históricos”, destacó la política ambiental del municipio y, como lo hizo desde que asumió, le dedicó la mayor parte del discurso a criticar a la Cooperativa Integral.

Acusó a la prestataria de ser “la mayor contaminante del lago junto con Cosquín”, y anticipó que en esta tercera etapa de Carlos Paz Unido “todos los servicios van a estar en manos del Estado”. Por último, le deseó “lo mejor” a Gómez Gesteira.

Tras el juramento, la Oficial Mayor Mónica De Girolamo formalizó el traspaso del mando. Firmaron el acta Avilés, Gómez Gesteira, Zacarías y Merlino.

En su primer discurso como intendente de Villa Carlos Paz, Gómez Gesteira sostuvo que el cargo “es un orgullo y una gran responsabilidad”.

“Quiero agradecer a los vecinos y vecinas que depositaron en la gestión comunitaria su esperanza y confianza. Esta gestión será la continuidad del modelo y del paradigma implementado desde 2011. Ese es nuestro compromiso. Seguiremos profundizando esta forma de gobierno, sin personalismos y apostando a la construcción colectiva”, afirmó. E insistió: “Estamos convencidos que este es el camino, se puede hacer política al lago de la gente, con honestidad y firmeza”.

Consideró que este tercer gobierno de Carlos Paz Unido “será el que abra las puertas de la Carlos Paz plena, con nuestro ejido definitivo”.

“Afrontaremos este desafío con honestidad y transparencia”, dijo.

“Quiero garantizar que seguiremos trabajando con coherencia y entrega absoluta. Seremos celosos guardianes de la legalidad y la institucionalidad”, indicó.

Sostuvo que, “tengo el honor de suceder a un gran intendente y un gran amigo que deja la ciudad en permanente crecimiento, creíble y previsible”.En otro tramo de su discurso mostró su orgullo porque “nuestro espacio siga siendo gobierno y legitimado por el voto popular”.

“La gestión comunitaria no es un slogan de campaña, es un concepto y un valor y está más vigente que nunca”, expresó.

Luego adelantó qué desde el municipio, “seguiremos apostando al diálogo y el consenso con los que quieran, pero no aceptaremos imposiciones ni aprietes”.

Calificó a la oposición de la anterior gestión como “mezquina, destructiva y demagógica”, e invitó a los integrantes de la nueva oposición “a trabajar en conjunto aportando cada uno desde su idea”.

“La ciudad nos necesita a todos. Tenemos mucho trabajo por hacer y metas por alcanzar”, dijo.

Sobre el final tuvo palabras de agradecimiento para “todos los que hicieron posible que sigamos con estas ganas”, y especialmente destacó a quienes “ya no están”.

Entre ellos, “mis viejos”, y los dirigentes Osvaldo Mercado y Héctor García.

“Daré todo para que cada uno de los vecinos viva cada vez mejor. En mí encontrarán un intendente comprometido y austero, que intentará ser justo y riguroso a la vez.Necesito de todos ustedes para seguir progresando”, cerró.

Gómez Gesteira llega al gobierno municipal de la mano de un dirigente con fuerte sesgo autoritario y carácter personalista.

Recibe un municipio que en términos económicos arroja resultados superavitarios, logrados a fuerza de subejecución presupuestaria y no por eficiencia administrativa.

Sin dudas, uno de los desafíos que deberá afrontar en su gestión es la grave crisis social y económica, donde la recaudación es cada vez más exigua y las demandas cada vez más crecientes.

Recibe, también, un campo minado en materia judicial: con servicios públicos judicializados (gas, agua, cloacas y con el transporte con una amenaza de judicialización).

Abrir los tan declamados canales de diálogo puede marcar la diferencia. Diferencia que será sustancial y saludable, no solo por el bien de un gobierno sino de la comunidad en su conjunto.

Nota correspondiente a la edición n° 544 del periódico La Jornada, del 28 de agosto de 2019.

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