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Por Evelina Ramírez

En el marco de la conmemoración de un nuevo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, un grupo de profesionales de las Ciencias Sociales dio a conocer un informe que da cuenta de la participación de mujeres en los diferentes gabinetes del Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) de Villa Carlos Paz desde 1991 a la fecha.

El estudio refleja la histórica postergación de las mujeres en las sucesivas estructuras orgánicas del municipio. Abarca los dos gobiernos de Eduardo Conde, el período de Gustavo Dellamaggiore, los dos últimos de Carlos Felpeto, y los dos de Esteban Avilés.

El trabajo se generó a partir de una iniciativa de la concejala Natalia Lenci, y estuvo a cargo de María Ayelén Naranjo, Celeste Pannelli, Macarena Díaz Martín y Agustina Ramírez.

“El análisis de la composición de los Departamentos Ejecutivos Municipales a lo largo de la historia reflejan que la escasa presencia femenina dentro de los gabinetes no se constituye en una particularidad del gobierno local, sino que obedece a una lógica que se reproduce también en las administraciones de los Ejecutivos Provinciales y de los Ejecutivos a nivel Nacional”, se lee en el informe.

Entre las conclusiones señala que, “el nivel de representación femenina en los principales puestos de decisión del DEM (Secretarias, Subsecretarias y Direcciones o equivalentes) es minoritario”.

No obstante, las entrevistas realizadas a ex intendentes y funcionarios les permitió identificar que, “las mujeres ocupaban un rol muy importante en las direcciones a lo largo de los diversos períodos y las funciones que desempeñaban en algunos casos asumían responsabilidades de los cargos superiores”.

A la hora de definir los criterios con los cuales se asignaban los cargos, respondieron que pesaba tanto la operatividad y los criterios técnicos (capacidades, estudios) como la “afinidad política” o la “confianza” de cada intendente en las personas de su gabinete.

En diálogo con La Jornada Celeste Pannelli, integrante del equipo de investigación, detalló que otro de los aspectos que se evidenciaron tiene que ver con las áreas donde las mujeres ocuparon puestos de dirección.

“Se van reproduciendo en el ámbito público los papeles que le son otorgados a las mujeres en la esfera privada. Es por eso que muy pocas mujeres han estado a cargo de secretarías de Economía y Finanzas y sí han sido asignadas en áreas de Desarrollo Social y Educación. Eso es algo que se vio de modo transversal en todas las intendencias”, expresó.

En este sentido remarcó que resulta fundamental incluir una perspectiva de género dentro de la agenda gubernamental. “Lo que hoy existe es insuficiente. Hay que generar los mecanismos tanto para que las mujeres puedan llegar al poder y desempeñar sus funciones a nivel de los Ejecutivos como así también para la construcción de una agenda gubernamental para el desarrollo de políticas públicas”, analizó.

Además, consideró que la aplicación de esa perspectiva de género a la agenda gubernamental debería darse de modo transversal e incluyendo a los distintos organismos del Estado.

“Debería estar en la agenda como algo que no es excepcional, sino más bien ‘normalizado’. No nos deberíamos tener que sorprender porque el rol de la mujer esté representado en una instancia gubernamental”, ejemplificó.

El informe concluye instando a que, “los organismos de decisión implementen medidas de carácter sustantivas para garantizar a las mujeres que se encuentran en desventaja a la hora de acceder a puestos de toma de decisión, el ejercicio de su labor en condiciones de igualdad y equidad”.

Y añade: “A pesar de algunos ejemplos, como el reciente Consejo Asesor en Políticas de Género y la Casa de La Mujer, no se observó una fuerte iniciativa a construir políticas públicas que impliquen cuestiones de género en ninguno de los periodos tratados. Es por esto, que consideramos que la integración y articulación del enfoque de género, no solo en la selección de puestos de trabajo, sino también, a la hora de construir políticas hacia la ciudadanía, es aún una tarea pendiente.

“El reconocimiento desde la esfera pública – gubernamental de intereses y problemas específicos de las mujeres necesita de una atención prioritaria, y requiere legislar y gobernar en pos de la emancipación del colectivo femenino”.

La concejala Lenci, por su parte, recordó que elaboró varios proyectos relacionados a la temática. “Particularmente el año pasado presenté en el Concejo de Representantes un proyecto de ordenanza por el cual se establecía como regla general el principio de participación equivalente de géneros para la cobertura de cargos en Secretarias, Asesoría Letrada, Sub Asesorías, Direcciones y Subdirecciones municipales. Lamentablemente dicho proyecto fue rechazado por el oficialismo”, dijo.

Con el objetivo de insistir en dicha iniciativa, propuso la elaboración de este estudio. 

“Si bien dicha reconstrucción no fue sencilla, dado que tuvieron que acudir a registros históricos y principalmente a la memoria de los ex intendentes, funcionarias y funcionarios de las diferentes gestiones, se pudo verificar que la representación de las mujeres en los puestos de mayor jerarquía es comparativamente menor a la de los hombres”, señaló la edila.

Igualmente afirmó que, “más allá de los criterios que cada intendente haya tenido para elegir a los miembros de sus respectivos gabinetes, lo que dicho estudio deja en claro es que las mujeres excepcionalmente hemos logrado ocupar los cargos de mayor jerarquía dentro de los ejecutivos y que aún estamos lejos de la paridad”.

También en el Concejo

En 2015 La Jornada publicó un informe que daba cuenta de la participación minoritaria que las mujeres tuvieron también en el ámbito legislativo.

Al crearse el municipio en agosto de 1952, tanto el comisionado (Jorge Descotte) como sus secretarios (Mancebo y Vázquez) eran peronistas varones. En el caso del nuevo gobierno formado en septiembre de 1955, los más altos cargos municipales fueron a parar a dirigentes socialistas, todos ellos también ciudadanos de nuestra localidad.

Debieron, pues, pasar varios años más para que dirigentes y militantes mujeres comenzasen a ocupar cargos de relevancia en la vida pública local. Recién en el año 1973 es electa la primera concejala de la ciudad: Rosita Varela, por el FREJULI. No obstante, habría que esperar hasta el regreso a la vida democrática para que esto tuviese continuidad. Desde entonces, se fueron incrementando progresivamente las bancas ocupadas por mujeres de la política carlospacense, así como también fueron ganando lugar en otros ámbitos del municipio y el espacio público local.

Sin embargo, no fue fácil vencer resistencias y prejuicios. En este punto, debemos tener en cuenta que el primer cuerpo legislativo de nuestra ciudad formado tras la recuperación del sistema democrático en 1983 no contó con presencia femenina en el Concejo (algo que se repetiría en los comicios de 1995). Sólo recién en la siguiente elección llevada a cabo en 1987 para renovar autoridades ejecutivas y legislativas municipales cambió esta situación, cuando las radicales Patricia Sabater y Amelia Rigazio fueron elegidas para ocupar sus correspondientes bancas en el cuerpo deliberativo local.

En el Concejo de 1991 sólo había una mujer (Silvia Monti- UCR); en el de 1999 eran dos las mujeres ejerciendo la representación parlamentaria (Blanca Pérez por Unión por Córdoba y María Grassi de Dazza por la Alianza). En el año 2003 la representación aumentó logrando paridad con Cristina Caón, Analía Peláez y Claudia Arias por la UCR; Margarita Gallardo por UPC y Liliana Bina por Encuentro Vecinal Córdoba.

En 2007 las mujeres son mayoría en el Concejo (6-5) con las bancas de Analía Peláez, Alejandra Villafañe y Raquel Merlino por la UCR; Margarita Gallardo por UPC; Ana Chiodi por el Partido Nuevo: Ana Chiodi y Amalia Gómez con Encuentro y Participación.

En 2011 las mujeres vuelven a ser minoría, quedando repartido el concejo 7-4 con las bancas de Mirta Alessio, Amalia Gómez y Raquel Merlino por Carlos Paz Unido y Mirta Rossi por la UCR.

En el actual Concejo de nuevo hay paridad (6-6) con las concejalas Alejandra Roldán, Mirta Alessio, Soledad Zacarías y Carla Livelli por el oficialismo, Natalia Lenci por la UCR y Laura Orce por UPC.

Más allá de la cuestión numérica, resulta fundamental reconocer que la participación de las mujeres en la vida política de nuestra ciudad sigue siendo restringida.

Será cuestión de desarrollar marcos normativos que habiliten mayor participación, pero a la vez, revisar prácticas que atribuyen ese rol marginal a las mujeres en la participación política. El patriarcado, como sistema de relaciones sociales sexopolíticas, está muy naturalizado. De modo que la igualdad de derechos que estamos buscando también requiere de asumir responsabilidades individuales y colectivas que hagan posible una verdadera transformación.

Nota correspondiente a la edición n° 539 del periódico La Jornada, del 27 de marzo de 2019.

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