Al igual que en distintas ciudades del mundo, Villa Carlos Paz fue escenario de una gran movilización convocada en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora y en pleno desarrollo del tercer paro internacional y plurinacional de mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis y trans.

La convocatoria en nuestra ciudad fue coordinada por el colectivo #NiUnaMenos con la activa participación de distintas organizaciones sociales, políticas y estudiantiles (Isadora, Pan y Rosas, MOK, Jóvenes Transformando, Carlos Paz Despierta y los Centros de Estudiantes del IESS, Carande Carro, René Favaloro, Costa Azul, estudiantes del San Andrés y compañeros del Centro de Estudiantes del IPETyM 84 de Tanti).

Una vez más, el punto de partida fue la Plaza del Avión para luego marchar por las calles céntricas de la ciudad. En la esquina de San Martín y General Paz se llevó adelante una intervención que dio cuenta de cómo la violencia puede comenzar desde una pelea hasta llegar a un crimen. Y como nos cuesta reaccionar como sociedad ante ello. Allí, en pleno centro, hubo un grito conmovedor exigiendo justicia por Andrea Castana y el recuerdo también para Ingrid Vidosa.

Ya en la plaza, distintas agrupaciones leyeron sus documentos y adhesiones a la fecha, tal el caso del MOK, Carlos Paz Despierta, PTS-Pan y Rosas e Isadora, entre otras.

El colectivo de trabajadoras de la Coopi también estuvo presente en la movilización. De hecho, también decidieron adherir al paro, por lo cual no hubo atención al público en la cooperativa. “Las trabajadoras hicimos asamblea el miércoles y decidimos parar. Y los compañeros varones decidieron apoyarnos. Podemos tener muchas diferencias y los vínculos nocivos del sistema patriarcal lo estamos tratando de interpelar”, expresó Fernanda Eguiguren, trabajadora de la Coopi y representante del SIPOS (Sindicato del Personal de Obras Sanitarias).

Al final, las integrantes del colectivo #NiUnaMenos dieron lectura al documento final, consensuado en asamblea por las distintas agrupaciones. “Estamos acá, en las calles, organizadas y organizades en el mundo entero: porque el ataque es global, y nuestra respuesta también.  Somos parte de la cuarta de la lucha feminista que levanta su voz y se organiza contra el patriarcado, que pretende seguir oprimiendo nuestras vidas como hace siglos”, señala el comienzo del documento.

También se reclamó por la implementación del protocolo del Interrupción Legal del Embarazo, el cumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral y la sanción en el congreso de la norma que reconozca al aborto como legal, seguro y gratuito.

“El presupuesto de Macri reduce un 19% los fondos para las mujeres, lo que significa que este año tendremos un presupuesto de $11 por mujer; esto implica todo tipo de recortes a los programas de atención a la violencia, a los anticonceptivos, a los tratamientos hormonales que realiza el colectivo travesti y trans, a los programas de atención al VIH y tantas otras conquistas del movimiento de mujeres y LGTB”, expresa el documento que también tuvo alusiones a la situación local.

“Somos acosadas, somos asesinadas, somos violadas, somos precarizadas, y el Estado municipal también es responsable. Por eso, este 8 de marzo salimos a marchar organizadas por las calles de nuestra ciudad; porque queremos saber cómo funciona la Casa de la Mujer (su presupuesto, su planta de trabajadores, la situación laboral en la que se encuentran, funciones, etc.) Queremos que el municipio declare la emergencia en materia de violencia de género en todo el ejido, con las partidas presupuestarias necesarias, para arbitrar todo lo necesario para prevenir, erradicar y atender las violencias de género en la ciudad. Hoy paramos y marchamos porque exigimos la creación de albergues para mujeres en situación de violencia, y sus hijes en caso de tenerlos”.

Nota correspondiente a la edición n° 539 del periódico La Jornada, del 27 de marzo de 2019.

Compartí esta nota y seguinos en las redes

ESCRIBE UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here