PhoTortul (La foto de la semana): “Vencimiento municipal”

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“Vencimiento municipal” (Avenida General Paz – Villa Carlos Paz – 14 de Septiembre de 2018)

Una postal más, al paso.

Robada desde la ventanuca de la nueva Renoleta, sin apagar el motor.

Creo que fueron 8 o 9 los que me avisaron.

Y acá estoy, en plena siesta de viernes, sin almorzar y con un olor a fritanga que sale de la hamburguesería de la M amarilla… y yo apuntando a la otra burguer que se viene… también con M.

Y qué veo?!?

Espero el instante que no joda ningún auto?!?

Espero que se muevan los jugadores de la foto?!?

Espero que se asome la mano amarilla de Lucifer ?!?

Un poco de todo. Ahora.

Encuadro, enfoco, obturo:

Click… click…

Y miremos lo que quedó.

Empecemos por abajo a la izquierda, esa flaca bajo la nieve mendocina como queriendo abrazar de frío al tierno barrendero parecido a Mario Bros.

El chabón de seguridad urbana atento a todo, igual que el gordito de Michelín en las ruinas (y mira qué ironía) del Coliseo Romano.

El operario de casco que sale del sector de demolición como salía Tufí Memet en Titanes en el Ring tras romper un par de huesos.

Un inge con estampa de aburrido mandando un wasap… y una arqui que parece apoyada en la farola como una percanta que… “te amuró en lo mejor de tu vida”.

Y arriba qué?!?

Arriba entra con demoledor éxito la garra amarilla de lonking, que en koreano significa: “Vos indicame que yo rompo”.

Y lo que se rompe, es nada más y nada menos que el primer Edificio Municipal de Villa Carlos Paz.

Allí, en ese espacio ahora abierto, es donde nuestro primer intendente, el exitoso corredor de Turismo Carretera Jorge Descotte, junto a su edecán todoterreno Tito Mancebo y la jovencita Cuqui Damasco trabajaban para el pueblo en esos “felices tiempos peronistas” de 1951, tras el decreto conseguido por obra y gracia de Ezio A. Carena… ante el gobernador Luchini.

Luego La Muni se mudó al frente del Banco Provincia… pero esa es otra historia.

Y en estos locales hubo de todo…

Los Bartmus bien que lo saben. Vaya que sí.

Los tres locales de abajo fueron canicería, verdu y despensa… pero la legendaria, del alemán Hugo Bartmus (abuelo de Carlitos y Huguito) fue la carnicería sin dudas. Allá por 1974, ya Don Carlos Bartmus instala su prestigiosa inmobiliaria.

La saga bartmusiana se completa con el estudio de arquitectura de Carlos Bartmus, arriba, allí donde está entrando la garra amarilla en la foto. Recuerdo haber participado con un video en la tesis de Carlos, de Adriana Aballay y Alvarez Paz antes que eso.

Obvio que no entra en cuadro el kiosko El Serranito de Don Muñoz. Y quedan afuera también todos los emprendimientos comerciales que se sucedieron en esa vereda.

Pero bueno… el progreso es así.

Como cantaba el Bocha: “Mañana serás pasado”.

Se viene algo muy bueno, me lo dice gente que sabe.

Pero no es fácil desprenderse de estas esquinas emblemáticas así como así.

Mi posteo, aclaro por enésima vez, no está en contra del progreso… jamás.

Mi mirada retro y mi interés por el rescate patrimonial a veces parecen señalarlo así. Es cuestión de ver caso por caso. Café de por medio.

Los cambios a veces son buenos…a veces son solo “globos” (amarillos?)

La Primera Muni… mañana será pasado.

 

#LaPrimeraMuni

#CambiosInmobiliarios

#PiquetaDelProgreso

 

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Nota correspondiente a la edición n° 532 del semanario La Jornada, del 17 de setiembre de 2018.

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