El rugido de los motores provoca un cosquilleo en la panza y una inevitable sudoración en las manos. Se trata, nada más ni nada menos, que del Dakar. La mítica competencia que este 2016, por octava vez, se correrá en tierras sudamericanas desde que se vio obligada a dejar su África natal tras la abortada partida de 2008 a raíz de amenazas terroristas. También es su octavo año consecutivo en la Argentina.

Como ocurrió en 2009, la Argentina concentrará la mayor parte del recorrido ya que albergará 10 de sus 13 etapas: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y San Juan.

Y en este marco, Villa Carlos Paz será la gran vedette, ya que dos vivacs se instalarán a orillas del San Roque, uno al principio y otro al final de la carrera.

El campamento está montado en la costanera, desde calle Artigas hacia el norte.

Este domingo arribarán los competidores. Las motos desde las 6 y los últimos camiones estiman que llegarán a las 20.

El lunes partirán hacia Termas de Río Hondo en Santiago del Estero. La primera moto saldrá a las 5, y el último participante dejará Carlos Paz aproximadamente a las 18.

El regreso a la villa del Dakar será en el último tramo de la competencia, el 15 de enero.

 

La carrera

Esta nueva edición se puso en marcha el sábado desde Tecnópolis con una inédita etapa “prólogo” en la que los pilotos afrontaron una mini especial de 11 kilómetros a la altura de Arrecifes que determinó el orden de largada del domingo.

Es también el primer Dakar sin desierto en sus 38 años de historia, aunque no por ello menos complicado, según coinciden organizadores y pilotos.

Las primeras etapas técnicas, muy rápidas, en la que los pilotos se sacarán chispas; las altas temperaturas del Norte argentino, los intrincados caminos de montaña y el cruce a Bolivia antes de concluir la primera mitad del rally marcarán un inicio desgastante.

El ingreso de todos los vehículos a Bolivia por primera vez, con una etapa maratón para los mecánicos y una súper especial en Fiambalá en la que motos, cuatriciclos , autos y camiones largarán juntos, son las novedades que el nuevo director deportivo, el ex piloto español y campeón Marc Coma, ideó para imprimirle más dificultad y emoción a la competencia.

En lo deportivo, el Dakar 2016 promete emoción en motos debido a la ausencia del propio Coma y de su eterno rival, el francés Ciryl Despres, quien corre en la categoría autos para Peugeot desde el año pasado, lo que deja abierta la posibilidad a varios pilotos de luchar por la victoria.

En cuatriclos, el regreso de los campeones argentinos Alejandro y Marcos Patronelli vuelve a encender la lucha y a romper la tranquilidad del chileno Ignacio Casale y del último ganador, el veterano polaco Rafal Sonik.

En autos la lucha volverá a tener como protagonistas a los hombres de MINI, el campeón Nasser Al Attiyah, el catalán Nani Roma y el mendocino Orly Terranova.

A su vez, Peugeot, con los campeones Stèphane Peterhansel, Carlos Sainz, Despres y el debut del hombre del World Rally Car (WRC) Sebastien Loeb, va a dar pelea tras sumar su segundo año de desarrollo.

Toyota con el sudafricano Giniel De Villiers, ganador del primer Dakar sudamericano, y su compañero saudí Yazeed Al Rahi, son candidatos fuertes a luchar por el podio.

 

Bañuelos: “Tenemos una responsabilidad enorme”

“Somos la única provincia por la cual el Dakar pasa dos veces. Es decir, vamos a estar dos veces en todos los medios del mundo. David Eli, máxima autoridad de la competencia, y el resto de los responsables nos siguen eligiendo”. Julio Bañuelos, presidente de la Agencia Córdoba Turismo, destacó con estas palabras la importancia que tiene para la provincia de Córdoba una carrera que, en su edición 2015, atrajo al país la presencia de 4 millones de espectadores y un ingreso de más de 214 millones de dólares.

 

-¿Qué le ofrece de distinto Córdoba a la 38ª edición del Rally Dakar?

– Tenemos todo tipo de terrenos: la montaña, las salinas, las zonas más desérticas del norte y zonas únicas donde sabemos que, estimativamente, la carrera va a pasar. Lo que buscan los competidores es un nivel de dificultad importante, y a eso lo encuentran aquí. Córdoba tiene eso: una variedad de geografías que le permiten una variante interesante a la hora de elegir los caminos.

 

Pero, claro está, todo beneficio conlleva una obligación. Por eso, Buñuelos afirma que el Dakar significará, además de un enorme privilegio, un gran compromiso: “Tenemos una responsabilidad enorme. El gobernador Juan Schiaretti nos pidió que nos hiciéramos cargo de la coordinación del paso del Dakar por Córdoba, y estamos trabajando mucho para estar a la altura de las circunstancias”.

 

-¿Qué deben saber los turistas, competidores y organizadores sobre el paso del rally por la provincia?

– Fundamentalmente, que es muy importante respetar las indicaciones, los lugares permitidos para ver la carrera. Esto es muy diferente al Rally Mundial, donde van por un camino específico. Acá, es mucho más abierto y hay que respetar todo al máximo. Además de cuidar las vidas humanas, a la hora del relevamiento posterior, las autoridades evalúan el comportamiento del público argentino. Si tenemos un buen desempeño, eso aumenta las posibilidades de que el Dakar siga viniendo.

 

Nota correspondiente a la edición n° 398 del semanario La Jornada, del 03 de enero de 2015.

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