Concejo - Alessio - Foto Tórtolo ImágenesLa contundente victoria electoral que consiguió Carlos Paz Unido en los últimos comicios municipales tuvo impacto directo en la conformación del Concejo de Representantes.

El oficialismo, en esta nueva gestión, tiene nueve bancas de un total de doce.

Con la oposición reducida a la mínima expresión, las preguntas pasaban por saber cómo iba a manejar ese poder abrumador el bloque oficialista.

El tema fue abordado tanto por el presidente del Concejo de Representantes, Walter Gispert, como por el intendente Esteban Avilés en sus respectivos discursos tras asumir.

El compromiso fue respetar todas las opiniones.

“El 28 de junio pasado el pueblo de Carlos Paz habló a través del voto y nos eligió, legitimando con esta decisión nuestra gestión comunitaria.

El resultado abrumador nos dio también amplia mayoría parlamentaria.

A partir de ese momento escuchamos algunas voces que comenzaron a preguntar sobre cómo gobernaríamos sin excesos. Señores, no se preocupen, esta gestión responde por sí misma. Hemos transitado nuestro primer período de gobierno en un clima de respeto y diálogo que nos caracterizó y tuvo su impronta comunitaria cuando el vecino comprobó que su palabra valía y que su mirada sobre las necesidades de su barrio o de la ciudad eran contempladas y satisfechas.

El carlospacense lo sabe, no imponemos, compartimos”, dijo Avilés.

Gispert, por su parte, también fue taxativo: “La victoria no da derechos, genera una enorme responsabilidad. El nuestro no será un gobierno de mayorías hegemónicas, vamos a hacer todos los esfuerzos para la participación de las minorías, de las instituciones y del vecino de a pie”.

Sin embargo, parece que este mensaje no fue receptado adecuadamente por todos.

Es el caso de la concejala reelecta Mirtha Alessio, quien se despachó con una advertencia totalmente fuera de lugar a los tres ediles de la oposición, en la reunión previa que se realiza antes de cada sesión.

“A la minoría le digo que todos los pedidos de informes que tengan una connotación mala leche los vamos a rechazar”, espetó, ante la mirada atónica de todos los asistentes, intentando desde el primer instante hacerles sentir el rigor del poderío que le otorga la extraordinaria mayoría.

Algunos de sus compañeros de bancada intentaron ‘amortiguar’ la desafortunada intervención de Alessio, pero el daño ya estaba hecho.

Según parece, la misma Alessio se arroga el derecho de decidir cuáles pedidos de información –no se presentó ninguno todavía- son “mala leche” y cuáles no, para así decidir si permite que se aprueben.

El episodio tuvo lugar el jueves 13 de agosto al mediodía, en la previa de lo que sería la primera sesión ordinaria del nuevo Concejo de Representantes.

Insólito. Y peligroso.

 

Nota correspondiente a la edición n° 381 del semanario La Jornada, del 23 de agosto de 2015.

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